El libro arranca con Julian Assange, "un objeto periodístico mal identificado".Hubo mucha confusión en cómo definimos el papel que juega Assange. Los periodistas de
The Guardian o
Le Monde con los que trabajé daban respuestas diferentes. La pregunta es si Assange, desde el punto de vista de los medios, es una fuente, un editor, si podemos aceptar que es director de
WikiLeaks, como si
WikiLeaks fuera un medio de comunicación, o si es otra cosa. Y es otra cosa. No es una fuente, es un intermediario entre las fuentes de información y la prensa; no es un editor, porque lo que hace
WikiLeaks no es Periodismo y Assange no es periodista.
WiKileaks es un movimiento social con una agenda muy clara y Assange un activista, que unos considerarán más o menos radical. Son intermediarios, una criatura nueva que forma parte del nuevo ecosistema de los medios en la era digital, que han venido para quedarse, se llame así o
MiniLeaks,
OpenLeaks o como se quiera. No siendo entidades que hacen Periodismo, deben protegerles las normativas y garantías que defienden la libertad de prensa porque son parte de ella.
¿Hay una conspiración político-económico-judicial contra Assange y WikiLeaks?Es simplista, no tenemos información para saber qué ha ocurrido. No es descartable que algunos gobiernos occidentales hayan presionado a Assange, pero hay que ir por partes. Sobre el procedimiento en Suecia hay muchas preguntas sin respuesta, pero mucha gente que ha seguido de cerca el caso dice que, en el origen, estas mujeres que se sintieron propasadas en sus relaciones sexuales con Assange, en agosto de 2010, acuden a la policía para buscar información sobre enfermedades de transmisión sexual y eso deriva en una cuestionable actuación hiperdiligente y rápida de la fiscalía sueca que acaba con una orden de extradición. También hay elementos que pueden llevarnos a concluir que hay algo más. La defensa de Assange tiene unos SMS entre estas mujeres que hablan de dinero y la fiscalía no los ha hecho públicos. Hay un punto de partida real pero podría haber alguna instrumentalización para pararle los pies. En Estados Unidos, el Gobierno no actuó de forma histérica ante las filtraciones, pero el
establishment de Washington inició una política de presión indirecta muy eficaz, con el cierre del chorro de dinero, con Amazon cancelando su contrato de servidores de
WikiLeaks. Le han cortado la hierba bajo los pies.
¿Estamos hablando de un superdotado o persona con una habilidad especial o de un tipo normal?La gente que le rodea y periodistas que han pasado tiempo con él coinciden en decir que es muy inteligente, con rasgos de genialidad y con una personalidad desbordante para lo bueno y para lo malo. Es un líder carismático de un movimiento social que niega el derecho al secretismo de Estado, pero un tipo de carisma o inteligencia muy negativo para la propia agenda de su organización.
¿Ha sido bueno WikiLeaks para el Periodismo?Hace tiempo que la prensa no tiene el monopolio de la información y la comunicación, hay más actores en la ecuación. En este entorno con más voces surge
WikiLeaks. Supone un elemento paradigmático de la era digital.
¿Dónde está el límite de su actividad?La legitimidad que tengan depende de ellos mismos. Cuanto más piensen como editores, se autolimiten y analicen los riesgos, más legitimidad recibirán desde el propio sector de los medios y los ordenamientos jurídicos. Como todos los héroes, depende del uso que hagan de sus poderes.
¿Ha dado lugar a grandes revelaciones o ninguna más allá de la constatación de que los ciudadanos desconocen mucho de lo que hacen sus gobernantes?Ha sacado a la luz 15.000 víctimas civiles adicionales del conflicto en Irak que no estaban contabilizadas, tiene una importancia sustancial. En general, ha dado lugar a buenas historias de Periodismo internacional y de guerra. Sobre los cables confidenciales del Departamento de Estado, según una estimación,
WikiLeaks revela el 2,3 por ciento de todos los cables confidenciales entre 2004 y 2010, es decir, no sacó a la luz todas las tripas y levantó las faldas al departamento de Estado al cien por cien. Los cables no aportan grandes revelaciones en general, pero introducen una textura y unos matices de cómo se conducen las relaciones internacionales muy interesantes.
¿Tiene España una asignatura pendiente con la transparencia?España es el patito feo de la transparencia del ámbito Europeo. España y Grecia y Grecia son los dos únicos países con más de un millón de habitantes que no tienen ley de acceso a la información. Patito feo también en la opacidad de su cultura burocrática. En España, gran parte de los funcionarios considera que la información pública es de los administradores, suya, y no de los administrados, que somos nosotros. No toda la información de los estados debe ser pública, pero es lamentable, por ejemplo, que el PSOE lo llevara en sus programas de 2004 y 2008 y no haya escuchado la presión social. Han esperado al nerviosismo, al 15-M, para elaborar borradores. En este sentido, el 15-M ha jugado un papel importante y es el reto para la nueva legislatura, es vital la higiene democrática de nuestras sociedades y que los gobiernos aprendan a gestionar de una manera diferente sus secretos. En España, la Ley de Secretos Oficiales es preconstitucional. Hay que producir menos secretos y albergarlos y gestionarlos de manera más eficaz.
El ahogo económico de WikiLeals, ¿es su final?
Habrá hijos. De hecho, hubo organizaciones que precedieron a
WikiLeaks. Los buzones electrónicos de gargantas profundas existirán con o sin
WikiLeaks. Su situación es muy frágil por el ahogo económico, que ha hecho mella, y por un factor subjetivo: muchos colaboradores se han distanciado de
WikiLeaks por la dificultad de trabajar con un jefe autoritario, opaco, impredecible, ilocalizable; con una cadena de mando muy confusa liderada por una persona con un itinerario vital conflictivo. La vida dentro de
WikiLeaks es casi imposible, esto hace que su futuro sea bastante oscuro.
-Wikileaks confidencial/Borja Bergareche/Anaya/216 páginas/14,50 euros