Zapatero no actúa. Rajoy no habla. El crecimiento de las principales economías es menor del esperado. Caen las perspectivas sobre Europa. Los inversores, huyen de España. En ese contexto, el FMI anuncia una nueva línea de crédito a los países que todavía no están desahuciados, para que no cunda el pánico. 40.000 millones son para nosotros.
Christine Lagarde es la portavoz del milenarismo económico. El apocalipsis va a llegar, dice cada vez que ve un micrófono encendido, si no actuamos de forma decidida, pronta, resuelta. Y ella ha puesto el dinero donde estaba su palabra, por copiar una expresión típica estadounidense. El FMI ha creado una
línea de crédito flexible y preventiva para cortocircuitar los contagios.
Los miembros pueden recibir créditos a 12 y 24 meses por un valor hasta el 1.000 por ciento la cuota de cada miembro. Dado que
España tiene una
cuota de 4.000 millones, España contaría con una ayuda financiera adicional de hasta 40.000 millones de euros. Es decir, que el FMI actúa donde no lo hace el BCE.
No cabe duda de que esta nueva facilidad le daría un respiro a España. Pero sólo sería útil si nuestro país reconduce su situación financiera. ¿Quién sabe de esto? Sin duda, las agencias de calificación, cuyo trabajo consiste en apreciar la capacidad de los deudores de hacer frente a sus obligaciones. ¿Y qué dicen?
Fitch, en una
nota sobre nuestro país, dice que el nuevo gobierno tiene que "legislar para tomar medidas adicionales con vistas a cumplir con los objetivos de déficit fijados en el Plan de Estabilidad". No le será fácil, porque debe "sorprender positivamente a los inversores con un ambicioso y radical programa de reformas estructurales y fiscales". “Ambicioso y radical”. Quizás no tenga más remedio que hacer algo parecido. Quizás estemos ante una
situación de ahora o nunca, y sólo un plan “ambicioso y radical” a tiempo nos salve de una crisis fiscal de la que, en otra tesitura, no podríamos escapar.
Sí, tiene que pensar en un plan ambicioso. Pero no tiene mucho tiempo. Según un informe del banco
HSBC sobre nuestro país, "Los mercados están claramente preocupados por el sector bancario español -la reestructuración financiera y la cobertura con provisiones de los activos inmobiliarios en los balances de los bancos-. Es crucial que el Gobierno del PP explique con detalle cómo va a manejar esta situación para estabilizar el sentimiento del mercado". Y que lo haga ya.
La
subasta de este martes es todo un aviso. El Tesoro ha pagado intereses para letras a 3 y 6 meses un 123 por ciento superiores a la anterior subasta. Pagamos intereses superiores a los de Grecia, y que apuntan a un impago muy temprano.