insurgentes filipinos
Condenados entre 12 y 40 años de cárcel para los militares rebeldes
martes 08 de abril de 2008, 09:47h
Dos de los oficiales, los capitanes Gerardo Gambala y Milo Maestrocampo, fueron condenados a 40 años de presidio y el resto a 12 años, después de que todos se declararan culpables de participar en el motín que persiguió deponer a la presidenta del país, Gloria Macapagal Arroyo.
Los militares, todos ellos pertenecientes a unidades de elite, escucharon los veredictos leídos por el juez Oscar Pimentel, del Tribunal de Justicia de Makati, que unas horas antes de la vista fue acordonado por las fuerzas de seguridad.
"Tienen que aceptar el fallo y la condena. De nuestro lado está la justicia, el sistema judicial, aunque aprecio que se declaran culpables", manifestó a los periodistas el jefe de las Fuerzas Armadas, general Hermogenes Esperon, tras conocer las sentencias.
Todos estos militares formaron el grueso de 31 oficiales que el 27 de julio de 2003 lideraron y ocuparon el complejo de lujo "Oakwood" para exigir la dimisión de Arroyo y otros miembros de su Ejecutivo, a los que acusaron de corrupción.
La sublevación se solucionó de manera pacífica ese mismo día, sin que hubiera derramamiento de sangre.
El fiscal a cargo del caso, Richard Anthony Fadullon, pidió penas de entre 10 y 30 años para los acusados.
"La decisión nos ha cogido por sorpresa dadas las penas, pero el juez Pimentel tiene sus razones y las penas que ha impuesto se ajustan a la ley", dijo el fiscal a la salida del tribunal.
En 2004, dos de los cabecillas del motín, los capitanes Gambala y Maestrecampo, pidieron perdón públicamente al Gobierno por su acción, y en un comunicado expresaron su apoyo a la Administración de Macapagal Arroyo.
Según una investigación llevada a cabo por una comisión, el motín formó parte de una conspiración planeada con tiempo por el grupo de militares.
Los "cerebros" del motín fueron el militar y actual senador Antonio Trillanes y el brigadier general Danilo Lim, actualmente detenidos, y quienes en noviembre del año pasado se atrincheraron en el lujoso hotel Península de Manila junto a una veintena de soldados, con el propósito de promover una revuelta popular.
Macapagal Arroyo, que asumió la Presidencia en 2001 tras la caída de su antecesor Joseph Estrada, ha salido airosa de tres procesos de destitución presentados en el Parlamento, y ha sobrevivido a diez intentonas golpistas, la última el pasado noviembre.