Reseña
Andy Mulligan: Reyes de la basura
domingo 27 de noviembre de 2011, 18:23h
Andy Mulligan: Reyes de la basura. Traducción de Santiago del Rey Farrés. Salamandra. Barcelona, 2011. 224 páginas, 12,90 €
Cuando Andy Mulligan, autor de Reyes de la basura, llegó a Manila y conoció su vertedero y a los niños que vivían entre la basura –y de la basura– supo, posiblemente, que debía mostrar a través de la literatura al menos una pequeña parte de esa realidad. Y así, el escritor londinense se ha adentrado en la que es su segunda novela en el ambiente de marginalidad y miseria de los niños que viven de la búsqueda y separación de desperdicios en los basureros de las afueras de la urbe.
Los protagonistas son Rafael, Gardo y Jun-Jun –conocido como Rata–, tres niños que viven en la ciudad-vertedero de Behala y se dedican, como todo su entorno, a revolver entre los desperdicios que llegan en camiones procedentes de otros lugares para obtener algo de dinero con el que sobrevivir. Siempre encuentran las mismas cosas –plásticos, metales, vidrio, materiales que venden a cambio de algunas monedas–, y saben que la posibilidad de hallar algo fuera de lo común, realmente valioso o interesante, es remota. Sin embargo, un día Rafael descubre un bolso que contiene unas llaves y una cartera con mil cien pesos, cantidad de dinero desorbitada para quienes no tienen prácticamente nada. En ese momento comienza una gran aventura para los tres jóvenes, pues la policía no tarda en aparecer por el vertedero para tratar de recuperar por todos los medios, incluso los más reprobables, un “valioso bolso”. Rafael, Gardo y Jun-Jun se enfrentan con valentía e ilusión a una oscura trama de corrupción política que les hace ser plenamente conscientes del egoísmo y ambición humanos, con los que no estaban familiarizados en su entorno del vertedero.
La Escuela Misionera de Behala tiene un papel relevante en la obra de Mulligan, no solo porque aquellos que trabajan en ella ayudan, no siempre conscientemente pero sí desinteresadamente, a los tres jóvenes. También porque Rafael, Gardo y Jun-Jun recurren en diversas situaciones a lo que aprendieron allí en los escasos ratos que el trabajo les permitía ir al colegio, para intentar dar respuesta a algunas de las incógnitas que su aventura les plantea.
Con una ambientación que recuerda a la célebre película Slumdog Millionaire, y a la novela en la que se basa, Reyes de la basura es una novela juvenil que muestra el valor de la amistad, la lealtad, la cooperación y la esperanza, y que lleva a plantearse multitud de preguntas sobre la sociedad y sus problemas e injusticias tanto a jóvenes como a adultos. Además, la técnica narrativa que emplea Mulligan, consistente en que cada uno de los personajes de la historia narre fragmentos distintos de la misma, hace la lectura amena y permite conocer diferentes puntos de vista sobre una misma trama. Mulligan cierra su novela Reyes de la basura con una conmovedora sugerencia: “Si vienes a Filipinas, haz lo que hizo Olivia. Verlo todo y quedar fascinado”.
Por Lorena Valera Villalba