Este viernes Caracas albergará la I Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC); una organización que excluye a EEUU y Canadá y que pretende configurarse como una entidad regional paralela a la OEA, la cual ha sido bien acogida por los 33 jefes de Estado y de gobierno que la integran y que aguardan expectantes un encuentro con más tintes de fiesta patronal que de foro internacional, que le cuesta al estado venezolano 25 millones de dólares.
La capital de Venezuela, Caracas, está a punto para recibir a los 33 jefes de Estado y de Gobierno que asistirán a partir de este viernes a la I
Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC). Encuentro que estaba previsto llevarse a cabo el pasado 5 julio, pero que fue pospuesto, tras darse a conocer el cáncer pélvico que le fue
diagnosticado al presidente Hugo Chávez.Hinchado y aparentemente más recuperado de su enfermedad, el mandatario venezolano ha asegurado estar "listo" para ejercer de anfitrión de un cónclave que, contra todo pronóstico, ha generado gran expectativa y entusiasmo entre sus colegas suramericanos.
Tal ha sido la acogida de esta iniciativa, que pretende ser una entidad paralela a la
Organización de Estados Americanos (OEA), que las presidentas de Argentina, Cristina Fernández y de Brasil Dilma Rousseff, a la par que sus homólogos de Colombia, Juan Manuel Santos; Chile, Sebastián Piñera; México, Felipe Calderón; Panamá, Ricardo Martelli; Ecuador, Rafael Correa y Bolivia, Evo Morales, entre otros, ya tienen confirmada su asistencia.
Fundada el 23 de febrero de 2010 como resultado del Grupo de Río, la CELAC tiene como objetivo aglutinar en una sola organización al pleno de las naciones interamericanas, la cuales se ha ido reorganizando durante las últimas décadas en diversos bloques sin la presencia EEUU y Canadá, como el Mercosur, la Unión Suramericana de Naciones (UNASUR), la Comunidad Andina de Naciones (CAN), la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA) o la Comunidad del Caribe (CARICOM).
Por lo que en esta primera cumbre, la joven entidad buscará trazar los primeros lineamientos en materia política, energía, desarrollo social, ambiente y economía a fin de consolidar definitivamente, la anhelada
integración regional.Asimismo ha servido de excusa para una serie de encuentros bilaterales entre mandatarios, como el previsto entre las presidentas Fernández y Rousseff, o el de ésta última con el anfitrión, Hugo Chávez, quien también aprovechará esta cita para desmentir los constantes rumores sobre su estado de salud.
“No es desafiar ni sustituir a la OEA”Si bien el pasado 22 de noviembre el mandatario ecuatoriano Rafael Correa se hizo eco de su homólogo Hugo Chávez, al asegurar que la CELAC debería sustituir a la OEA como representante del los intereses del bloque interamericano, debido a que dicha entidad estaba, según sus palabras, está supeditada a los intereses de EEUU; el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Abelardo Moreno, prefirió quitarle hierro a estas declaraciones, al matizar que el nuevo bloque no tiene intenciones de reemplazar a ninguna organización internacional.
"El objetivo de la
CELAC no es ni desafiar a la OEA ni sustituirla, no. Es simplemente crear una organización propia, con vida propia, con dinámica propia y con objetivos propios", aseguró en una entrevista concedida a EFE.
Una opinión compartida por el subsecretario mexicano de Relaciones Exteriores para América Latina y el Caribe, Rubén Beltrán Guerrero, quien subrayó que aún cuando la CELAC arranca desde un plano político, esta se mantiene en el plano comercial con miras a potenciar el ámbito financiero y comercial del hemisferio.
En este sentido,
tanto EEUU como Canadá,- los grandes excluidos del foro-, al igual que la la Organización de Estados Americanos, no se han pronunciado sobre el encuentro de este viernes como tampoco muestran síntomas de que éste les robe el sueño, aunque Washington no es ajeno al trasfondo de la I Cumbre del CELAC, que es un nuevo paso de sus vecinos americanos para desmarcarse de esa política multilateral que la Casa Blanca ha impulsado sin mucho éxito dentro de la región.
Derroche y tintes festivosPese a las estrictas medidas de seguridad con el despliegue de 1550 militares y la prohibición de "porte de armas" durante los días de la cumbre por parte del Ministerio de Interior y Justicia de Venezuela; Caracas, una de las ciudades más peligrosas del continente no pierde el ánimo festivo que se ha generado en torno al encuentro de los 32.
Chávez no ha escatimado gastos y literalmente ha “botado la casa por la ventana” para la celebración de esta cumbre que le ha cuesta al
estado venezolano 25 millones de dólares, que incluyen alojamiento, alimentos, bebidas, pasajes aéreos, seguridad, alquiler de vehículos, publicidad y artistas invitados.
Por lo que además de las reuniones formales, la cita vendrá aderezada por un concierto gratuito del dúo Calle 13, junto con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar dirigida por Gustavo Dudamel; así como otras presentaciones a cargo del hijo de Bob Marley, Julian Marley, el Dj-Karim y la banda colombiana Aterciopelados.
El evento también dispondrá de una feria culinaria en el centro de la ciudad con lo mejor de la gastronomía tradicional 16 países del continente, en la que se ofrece desde el típico pabellón criollo venezolano hasta burritos mexicanos, el cebiche peruano y platos de Argentina, Bolivia o Uruguay.