Los fallecidos en la Sanidad catalana
Javier Cámara
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
jueves 01 de diciembre de 2011, 21:23h
La prioridad de los recortes en Cataluña se está demostrando contraria a la libertad de sus ciudadanos. Entendiendo la asfixiante situación económica heredada y la necesidad que tienen los partidos nacionalistas de potenciar aspectos de identidad, es triste que Artur Mas haya optado por una poda en las partidas de la Sanidad en lugar de otros apartados superfluos.
Sobre la mesa de los que toman las decisiones en la Generalitat catalana seguro que han aparecido propuestas variopintas de cajones en los que meter la tijera antes que en la Sanidad pública. Es posible, incluso, que algunas de éstas hayan sido sopesadas con detenimiento. Lástima que se haya considerado que para salvaguardar los derechos de los catalanes es más importante subvencionar a las embajadas o a las selecciones deportivas o los cines o a medios de comunicación como La Vanguardia, El Periódico, seis televisiones públicas y cinco emisoras de radio.
Que un hombre muera porque se tardó seis días en hacer una resonancia o porque no había luz en el quirófano del hospital en el que iba a ser operado podría no sorprender en un país subdesarrollado en el que reina el caos y la corrupción, pero no es propio de Cataluña. Lo que además es intolerable es que el propio Gobierno catalán salga con todo su poder mediático a criticar a esas familias por airear sus desgracias y dejar en mal lugar, dicen, la imagen de su sistema sanitario. ¡Otros antipatriotas!
Y digo yo: ¿Ganar las elecciones da autoridad como para privar a los que le han colocado ahí de sus derechos fundamentales? ¿Hasta dónde llega la impunidad del legislador cuando hay muertos de por medio? ¿Hay responsabilidades políticas en estos fallecimientos? ¿Es posible que la prioridad de los recortes de Mas en Cataluña esté equivocada? ¿Se da cuenta el ‘president’ de que hablamos de la vida de personas?
Entendemos que tiene que haber recortes, que la situación económica es la que todos sabemos y que no está el erario para ir derrochando, pero los ciudadanos no tienen por qué pagar con su vida ninguna merma evitable. Muertos por negligencias médicas ha habido siempre, con y sin recortes, sin embargo, nuestros dirigentes, no sólo los catalanes, tienen que ser muy claros e informar con detalle de en qué partidas se va a reducir el presupuesto y las consecuencias que ello conlleva.
Tiene que haber prioridades, se tiene que aplicar un criterio y colocados los apartados presupuestarios más importantes en una balanza y pulsada la importancia de unos y otros, tiene que prevalecer el sistema sanitario y el educativo por encima de lujos, gastos representativos, excesos económicos o políticas “identitarias”.
Lo dicho, ¿dará la cara el responsable político de que se haya recortado en partidas de vital importancia? ¿Y con muertos en sus hospitales sólo se les ocurre proponer un seguro privado obligatorio para aquellos que tengan rentas altas?
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Periodista
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
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