Consolidación fiscal
Las diferencias de gasto público entre CCAA ponen en peligro la igualdad de oportunidades
sábado 03 de diciembre de 2011, 18:18h
El viernes, el Ministerio de Sanidad instaba a La Rioja a atender a los ciudadanos alaveses que se encuentran en la zona limítrofe con La Rioja, como hasta ahora venía sucediendo. Sin embargo, las arcas públicas ya no están tan llenas como solían, y el Gobierno riojano ha asegurado que no tienen recursos para hacer frente a las necesidades sanitarias de zonas limítrofes. Algo parecido sucedió entre Aragón y Cataluña donde, a causa de los recortes aplicados por la Generalidad catalana, se temió una afluencia masiva de catalanes hacia la sanidad aragonesa. El riesgo de que la situación pueda colapsar lo puso de manifiesto el consejero de Sanidad del Gobierno vasco, Rafael Bengoa, que afirmó que este conflicto puede desencadenar un “efecto dominó” entre el resto de autonomías.
Dos de los más importantes servicios que presta la Administración, Sanidad y Educación, han sido transferidos a las CCAA y, ahora que vienen recortes y vacas falcas, se pueden generar serios conflictos. El estudio ‘Las diferencias regionales del sector público español” de Fundación BBVA y Ivie, ahonda en este problema. Entre las conclusiones se entresaca que la diferencia entre territorios en la dimensión del sector público supera la que existe entre nuestro país y otros de nuestro entorno.
Además, anota diferencias entre lo que cada CCAA gasta por ciudadano. Por ejemplo, Asturias gasta un 22% más que la media por habitante, País Vasco un 17% más, al igual que Navarra. La Rioja, en este caso enfrentada con sus vecinos, gasta un 3% más que la media. Murcia es la que menos gasta por cada ciudadano de media, un 14,3% menos, Madrid un 12,1% menos y Comunidad Valenciana un 11,8% menos.
“Dado que el gasto público en estos servicios está hoy en manos de las comunidades autónomas y es desigual entre territorios”, concluye el estudio del Ivie, “se plantea con insistencia una cuestión relevante: si la descentralización está levantando obstáculos a la igualdad de oportunidades de los ciudadanos que viven en diferentes regiones”. Y dice más: “Ese riesgo existe, pero viene de lejos, aunque es cierto que permanece en la España de las autonomías”.
Consolidación fiscal: ¿Hacia una descentralización?
Ahora bien, este estudio exhaustivo se centra en la etapa 2000-2008. El escenario es bien distinto ahora, cuando incluso se está planteando una recentralización de competencias de las autonomías al Estado, a causa de la crisis de las cuentas públicas.
Al día siguiente de la exposición de las cifras del déficit de las CCAA por parte de la Administración central, Mariano Rajoy llamó a la sede del PP en Génova a los presidentes de las regiones gobernadas por su partido. Por ejemplo, regiones como Murcia o Comunidad Valenciana habían registrado un déficit muy superior al acordado, lo que rompía el discurso de austeridad del PP. Además de la llamada al orden, hay un asunto que está sobre la mesa: si las CCAA tienen que aplicar recortes y no todas gastan lo mismo, ¿cómo garantizar la igualdad de oportunidades? ¿Cómo atajar conflictos como el desatado entre País Vasco y La Rioja? ¿Puede producirse una recentralización de competencias básicas al Gobierno central para garantizar que todos los ciudadanos puedan tener el mismo trato en consonancia con el estado de las cuentas públicas independientemente de dónde vivan? Preguntada por la prensa ante la posibilidad de una descentralización de las competencias, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, dejó abierta la puerta a esta posibilidad, al afirma que están abiertos a todas las opciones para salir de la crisis. José Ramón Bauzá, presidente de Baleares, se postuló por el contrario reticente a esa pérdida de competencias.
En todo caso, los desequilibrios entre el peso del sector público según las CCAA son grandes: desde el 68% del PIB que gasta Extremadura, hasta el 27,7% que gasta la Comunidad de Madrid, según el estudio del Ivie, hay una notable diferencia. Como afirman desde el departamento de prensa de la Fundación BBVA “los compromisos de reducción del déficit deberían tener en cuenta las actuales diferencias de gasto por habitante entre comunidades en los diferentes servicios”. Equilibrar la balanza pública y garantizar los servicios básicos en igualdad en todo el territorio se presenta, así, como uno de los retos del Próximo Ejecutivo.