www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

gama bluemotion

Volkswagen apuesta por el medio ambiente

martes 08 de abril de 2008, 19:03h
La filosofía de Volkswagen sobre el tema medioambiental y las emisiones se reduce a una frase: “Reduce lo que puedas y compensa lo que no puedas”. Una frase muy inteligente y con una enorme carga de posibilismo, porque supera tanta teoría demagógica de ecologistas de salón que nos envuelve.

En efecto, la industria de automoción, como ninguna otra, está llevando a cabo enormes esfuerzos para reducir su protagonismo en el deterioro ambiental. Que es mucho, cierto, pero ni es el principal causante del daño, ni nadie está haciendo tanto por reducirlo sin bajar el nivel de satisfacción de los usuarios. Se puede disminuir la contaminación que causan las calderas de calefacción, pero pasaremos frío en nuestras viviendas; y se puede también reducir la producción de energía de procedencia térmica, pero llegarán las restricciones. Sin embargo, en los últimos 10 años, las emisiones de los automóviles han bajado en más del 70 por ciento y no hemos todavía escuchado a nadie decir que su nuevo automóvil, menos contaminante, es menos cómodo, menos confortable o menos seguro.

Y en esta senda de combinar reducción y satisfacción se inscribe la gama Bluemotion de Volkswagen ahora ampliada. Para obtener esta reducción, se ha trabajado en muchos frentes; entre otros:

• Mejora de la unidad de la gestión electrónica del motor. La mayor capacidad de los componentes y programas de sofware más ajustados mejoran la eficiencia del motor en las nuevas condiciones de funcionamiento

• Reducción del régimen de ralentí que ahora es de 750 rpm; es una ligera reducción de los consumos cuando el motor gira sin pisar el acelerador, pero todo suma.

• Modificación de los parámetros de la válvula de descarga del turbo, con lo que el soplado de la mezcla es más eficiente y se logran torbellinos más eficaces.

• Reducir la altura del chasis, con lo que se reduce la superficie frontal y por tanto se mejora la aerodinámica en un 6,3 por ciento. (Esto no significa que los consumos se reduzcan en la misma proporción).

• Alargamiento de las relaciones de cambio, con lo que el motor gira a menos vueltas a igualdad de velocidad. Esto también beneficia a la reducción del nivel sonoro.

• Neumáticos de perfil 65, un poco más altos que los usuales, pero que proporcionan menor resistencia a la rodadura. Para conseguir este mismo efecto, la presión recomendada de inflado se ha subido en 0,3 bares.

•Llantas de aleación, con lo que también se logra una reducción de peso.

En definitiva, todo un conjunto de medidas que si cada una de ellas proporciona ligeras mejoras, la suma de todas ellas conforma mejoras más que notables.

Durante una toma de contacto, realizamos una prueba de conducción económica. Hemos de reconocer que se llevó a cabo en condiciones extremas, dejando el coche en punto muerto en las bajadas y agotando las marchas hasta casi el agotamiento. No es una prueba de conducción real. Pero digamos como dato informativo que en un Passat TDi de 105 caballos el consumo en carretera abierta al tráfico, con bastante viento, fue de 3,6 litros/100 km a una velocidad media de 72 km/h. En un Golf Plus, la cifra obtenida fue de 3,7. Ambos valores son excepcionales y nos permiten extrapolar que, en condiciones de conducción más normales, el consumo deberá situarse en el entorno de los 4,5 (la cifra de homologación es de 4,2 en carretera a 90, pero todos sabemos que los valores “oficiales” no son, ni de lejos, valores reales).


Pero, para cumplir con la frase que comentábamos al inicio, no basta con reducir los niveles de emisiones. Así que Volkswagen ha puesto en marcha una interesante iniciativa. Es tambien Bluemotion, pero en este caso se trata de un bosque.

Un bosque en la Sierra de Segura (Albacete) que está reconstruyendo la firma con la colaboración con la Fundación +Árboles, en una zona intensamente deforestada y en la que se pretende reconstruir un bosque con los criterios forestales muy coherentes: un proyecto a 40 años, con más de 37 distintas variedades de árboles, generación de recursos hídricos propios y regeneración de flora y faunas autóctonas.

No es Volkswagen la única marca que ha optado por la reforestación y con un compromiso ecológico. Toyota o Citroën tienen programas parecidos. La diferencia es que Volkswagen ofrece a todos sus clientes la posibilidad de compensar las emisiones de CO2 de su vehículo con la plantación de árboles. Así, dependiendo del modelo, los clientes pueden plantar desde 5 árboles por 110 euros para el Polo, 10 árboles por 190 euros si compran un Golf o 35 árboles por 605 euros en un Passat, con toda una gama amplísima de posibilidades que alcanza hasta 140 árboles.

Los clientes reciben una plaquita indicativa que identifica su coche, así como un diploma acreditativo por el que VW se compromete además a cuidar de “sus” árboles durante 40 años. En definitiva, una interesante y ecológica iniciativa de compensación de gases emitidos, ya que el cliente puede plantar árboles equivalentes a las emisiones de su coche durante 10, 50, 100 ó 150 mil kilómetros.