crónica política
¿Puede empezar ya Europa a respirar?
viernes 09 de diciembre de 2011, 21:16h
Los líderes europeos han acordado este viernes avanzar sin Reino Unido en un nuevo Tratado intergubernamental para endurecer la disciplina fiscal cuyo objetivo es recuperar la confianza de los mercados en la eurozona y frenar así la crisis de deuda.
Termina la semana crucial para Europa y el futuro de su moneda única. Y el Viejo Continente respira, de momento, tras los acuerdos tomados hoy en el crucial Consejo Europeo celebrado en Bruselas. Unanimidad casi total. De los veintisiete países que forman parte de la UE, veintiséis han dado su visto bueno al nuevo tratado del euro que establece un endurecimiento de la disciplina fiscal de aquellas naciones que forman parte de la eurozona y de aquellas que quieran sumarse a las nuevas políticas. Vencidas las reticencias de Suecia, la República Checa y Hungría, sólo Gran Bretaña se ha desmarcado de las decisiones del Consejo, alineándose con las tesis de Washington. En un ejemplo de lealtad institucional, según analistas políticos consultados por este diario, el presidente del Gobierno en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, ha seguido lo pactado con Mariano Rajoy sobre la posición española en esta decisiva Cumbre Europea.
“Hay que dar tiempo al tiempo para comprobar si las medidas tomadas en Bruselas tranquilizarán a los mercados y permitirán a la economía europea recuperarse sin más sobresaltos del calibre de los que ha sufrido en los últimos meses, y que han llegado a poner a la moneda única, el euro, al borde de la desaparición”. El presidente del Gobierno en funciones, en su última comparecencia pública en Bruselas como jefe del Ejecutivo, no ha querido echar las campanas al vuelo. Aunque ha valorado de forma “positiva los acuerdos de los líderes de la eurozona” para intentar acabar con la crisis de de la deuda de los países que comparten el euro, Zapatero ha asegurado que, a su juicio, queda la mitad del camino por recorrer”, aunque ha pedido tiempo para ver las reacciones de los mercados, de países como Estados Unidos, China y Japón y de organismos internacionales como el FMI a las decisiones tomadas en Bruselas. El jefe del Ejecutivo, que ha acudido a la reunión con la postura del próximo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, debajo del brazo, ha defendido la necesidad del nuevo pacto fiscal entre los diecisiete países de la zona euro y el establecimiento de límites al déficit público como mecanismos de defensa del euro, una moneda, que a su juicio, nació completamente “indefensa” como se ha demostrado en estos últimos meses ante los ataques de la mercados. En este sentido, Zapatero ha destacado el acuerdo alcanzado en España entre el PSOE y el PP que permitió la reforma de la Constitución para garantizar el equilibrio presupuestario.
Sólo un punto de posible polémica entre Zapatero y Rajoy en este Consejo, y es que España haya perdido el derecho a veto sobre el uso del fondo de rescate de la UE para países en peligro. El jefe del Ejecutivo en funciones ha asegurado que ha pedido hasta en dos ocasiones que nuestro país tuviera el derecho a veto en el Mecanismo de Estabilidad Europea (MEE), el nuevo mecanismo permanente de rescate que entrará en vigor en julio de 2012. José Luis Rodríguez Zapatero ha explicado ante los medios de comunicación que Rajoy ha entendido la postura adoptada en el Consejo. La unanimidad como fórmula en la toma de decisiones para aprobar la utilización del fondo de rescate se sustituye por lo que acuerde una mayoría cualificada del 85 por ciento de los miembros de ese Mecanismo. Según las fuentes consultadas, Rajoy, prefería que ese porcentaje llegara al 90 por ciento, lo que permitiría a España tener derecho de veto, aunque según Zapatero ha entendido los criterios que ha impedido que nuestro país pueda tener acceso a esa posibilidad.
Sin salir de la política exterior, aunque en este caso sin componentes económicos, desde Marruecos, el también presidente electo de ese país, el islamista Abdelilah Benkiran, ha animado a Mariano Rajoy a “arrimar el hombro por una buena relación bilateral” entre los dos países. Echando mano de un extraño sentido del humor, “con una frase que más que a broma suena a amenaza”, según fuentes diplomáticas consultadas por “El Imparcial”, el próximo homólogo marroquí de Rajoy le ha advertido que “para el Partido Popular, no creo que sea popular tener problemas con Marrucos”. Benkarin respondía así a los recelos que la victoria del PP ha despertado en diferentes sectores marroquíes, tanto políticos como en medios de comunicación.
También ha cambiado hoy el panorama en Gibraltar. Meter Caruana ha dicho adiós a quince años de mandato como ministro principal de la colonia tras ser derrotado por la coalición entre socialistas y laboristas liderada por Fabian Ricardo. Fuentes diplomáticas consultadas por este diario que este relevo en el Gobierno del Peñón coincide con el cambio de la política que el Gobierno del PP pueda llevar a cabo sobre el enclave colonial británico, “después de ocho años no ya solo de inacción sino de continuas cesiones por parte del Ejecutivo socialista, protagonizadas principalmente por su ex ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y que no han significado ninguna contraprestación para España, sino, al contrario más provocaciones y humillaciones para nuestro país, como el acoso que sufren las patrulleras de la Guardia Civil en aguas del estrecho por parte de la Royal Navy, o las operaciones de ingeniería para ganar terreno al mar dentro de las aguas de jurisdicción española, según el Tratado de Utrecht”.