La responsabilidad de los controladores aéreos
sábado 10 de diciembre de 2011, 00:32h
Hace ahora un año del cierre del espacio aéreo español a causa del paro salvaje llevado a cabo por los controladores aéreos. El caos que provocaron originó pérdidas multimillonarias, arruinó el puente a cientos de miles de personas y supuso que el Gobierno se viese obligado a decretar el estado de alarma por primera vez en democracia. Su irresponsabilidad tiene ahora consecuencias judiciales, toda vez que 440 de ellos están imputados en distintas causas penales, algo que puede acarrearles penas de cárcel. La respuesta ante este panorama ha sido la querella presentada contra la cúpula de AENA por toda suerte de delitos.
Nada que objetar en este sentido. Los controladores aéreos están en su perfecto derecho a la hora de elegir la estrategia de defensa que consideren más oportuna. Al mismo tiempo, si estiman que alguien ha podido incurrir en comportamientos delictivos, han de ponerlo en conocimiento de las autoridades; argumento éste al que se aferran para justificar la querella presentada. Pero incluso si dicha querella prosperase, su comportamiento del pasado diciembre seguiría siendo absolutamente reprobable. Una cosa es la supuesta mala gestión de AENA y otra bien distinta que un colectivo en cuyas manos está nada menos que la seguridad del espacio aéreo español abandone en masa su puesto de trabajo por un conflicto laboral. Sabían a lo que se atenían cuando hicieron lo que hicieron. Que asuman, pues, ahora, las consecuencias de sus actos.