ix legislatura
Las claves para entender la reforma del Senado
miércoles 09 de abril de 2008, 09:33h
A continuación, se explican las cuestiones básicas para entender por qué se debe llevar a cabo la reforma la Cámara Alta y su grado de complejidad.
¿Cómo se compone la Cámara Alta?
En la actualidad, el Senado se compone de 259 miembros, mientras las circunscripciones de la Cámara Alta son plurinominales y de base provincial.
La mayoría de los senadores (208) son representantes provinciales y el resto (51) por las Asambleas de las Comunidades Autónomas (CC AA). El sistema actual prima a las autonomías menos pobladas y con mayor número de provincias.
¿Cómo se eligen a los senadores?
La elección de los senadores se lleva a cabo a través de dos procedimientos. En las elecciones generales se eligen cuatro senadores por cada provincia. Además, las islas mayores eligen tres senadores cada una, las islas menores eligen un senador, y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla a dos senadores cada una.
Además, las CCAA también eligen a sus propios senadores. A cada una le corresponde un número fijo de senadores, a los que se les añade uno más por cada millón de habitantes.
¿Cuáles son sus principales funciones?
El Senado cumple funciones de integración territorial, legislativa, de control e impulso político, así como de control de política exterior. Dentro de estas tareas, los principales cometidos pasan por coordinar la cooperación entre comunidades autónomas, acordar la dotación, distribución y regulación del Fondo de Compensación Interterritorial, oponer su veto a leyes (que siempre podrá ser anulado por el Congreso) o introducir enmiendas a los textos legislativos que le sean remitidos por el Congreso de los Diputados.
¿Por qué tiene menos peso político el Senado que el Congreso?
El menor peso político del Senado respecto al Congreso se debe a que nuestro bicameralismo es imperfecto y da poder a la Cámara Baja para tener siempre la última palabra.
¿Por qué se dice que la distribución del Senado no se corresponde con la España Autonómica?
Porque cuando se aprobó la Constitución, en 1978, no existía la España autonómica, y poco después, los partidos comenzaron a opinar que el Senado debería tener un carácter más autonómico y representativo de una realidad distinta a la del Congreso. Por tanto, ser una Cámara de representación territorial tal y como la define la Constitución, que se asemejase lo máximo posible a la realidad del mapa español.
¿Se ha llevado alguna reforma a cabo?
En 1987 se aprobó una moción para rehacer su reglamento y mejorar la representación de las autonomías, propuesta que se volvió a plantear en 1989 y se concretó en la reforma del Reglamento de 1994. Éste fue el primer paso hacia su transformación territorial y permitió constituir en febrero la Comisión General de las Comunidades Autónomas, el mini-Senado territorial, donde pueden intervenir los representantes de los gobiernos regionales.
¿Qué funciones tiene este "mini-senado"?
Destacan entres sus funciones realizar estudios sobre materias de naturaleza autonómica, informar acerca del contenido autonómico de cualquier iniciativa que se tramite en la Cámara, así como pronunciarse sobre la autorización de las Cortes a acuerdos de cooperación entre las comunidades.
¿Qué procedimientos hay que seguir para reformar la Cámara Alta?
Para llevar a cabo la reforma se debe acudir al artículo 168 de la Constitución española. Dicho artículo señala que "se procederá a la aprobación del principio por mayoría de dos tercios de cada Cámara, y a la disolución inmediata de las Cortes. Una vez sean elegidas las nuevas Cámaras, deberán ratificar la decisión y proceder al estudio del nuevo texto constitucional, que deberá ser aprobado por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras. Una aprobada la reforma por las Cortes Generales, ésta será sometida a referéndum para su ratificación."
¿Cuál es la variable que se propone para el actual Senado?
En estos momentos no hay una propuesta clara sobre qué Senado resultaría si se llevase a cabo una reforma. Lo que sí es es seguro, es que ésta debe contar con la aprobación de los principales partidos. El consenso político para ejecutar tal modificación es necesario.