El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha puesto en marcha una intensa campaña para reivindicar el uso de la hoja de coca. Además de apoyar empresas dedicadas a la elaboración de bebidas, golosinas e incluso de un panetón navideño a base de coca, el mandatario andino lanzó este jueves una serie de sellos postales con los que espera darle seguir promoviendo el uso natural de esta planta.
El Gobierno del presidente boliviano, Evo Morales, presentó dos sellos postales para revalorizar la hoja de coca y los productos de su industrialización, ante el uso ilegal que le dan los narcotraficantes para producir la cocaína.
Los sellos, con una tirada de 30.000 piezas por imagen, fueron encargados por el viceministro de la Coca, Germán Loza, que destacó las propiedades medicinales y alimenticias y la importancia cultural de la hoja en Bolivia para las comunidades indígenas.
En Bolivia, varias empresas, alguna artesanales, fabrican infusiones de coca, energizantes, licores, caramelos, la bebida "Coca Colla" y la anterior semana lanzaron
el panetón (pan dulce) con harina de coca para la fiesta de Navidad que costará cuatro dólares y cuyas 5.000 unidades serán vendidas este año solo en el departamento central de Cochabamba, pero en 2012 llegará a otras regiones bolivianas.

Desde que llegó al poder en 2006, Morales, que es dirigente de los sindicatos productores de coca de la zona del Chapare (centro), impulsa la industrialización de la planta y hace
una campaña para que la ONU despenalice sus usos tradicionales, especialmente el masticado de la hoja ("acullico").
Morales pidió la semana pasada a inspectores de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU (Jife) que apoyen su petición de despenalizar el masticado, pero reconoció que no logró convencer a todos.
Bolivia es
el tercer productor mundial de coca y cocaína, tras Colombia y Perú, y el principal proveedor de esas drogas para los países vecinos del Cono Sur, según la ONU.