Unanimidad entre los diputados
El Parlamento kosovar aprueba la nueva Constitución del país
miércoles 09 de abril de 2008, 13:12h
Los parlamentarios decidieron asimismo que la fecha de entrada en vigor de la Constitución coincidirá con el inicio oficial de la misión policial y judicial de la Unión Europea en Kosovo (EULEX) en todo el territorio del Estado.
En el Parlamento intervinieron el presidente kosovar, Fatmir Sejdiu, y el primer ministro, Hashim Thaci, para subrayar que la Carta Magna de este país, que se autoproclamó independiente de Serbia el 17 de febrero pasado, servirá para preservar la democracia y la soberanía de la nueva república.
Este miércoles se ha convertido en "un momento especial en la construcción del Estado kosovar", dijo Sejdiu, quien subrayó que la Constitución garantiza los derechos de todos los ciudadanos kosovares y abre nuevas posibilidades a las inversiones extranjeras.
El documento define a Kosovo como "Estado independiente, soberano, democrático, unitario", que no reivindicará ningún territorio de otro Estado, ni exigirá una unión con otro país.
"Kosovo es un Estado secular", que se comportará de forma "neutral" en relación a la fe religiosa de sus ciudadanos, afirma el texto aprobado, que al mismo tiempo garantiza la protección y conservación de los bienes religiosos y culturales.
"La República de Kosovo garantizará que todas las comunidades y sus miembros puedan usufructuar sus derechos establecidos en la Constitución de forma no discriminatoria", se señala.
Por otro lado, la Carta Magna asegura que el pequeño país balcánico utilizará una única moneda, pero no especifica su nombre.
Hasta ahora, 36 países, entre ellos Estados Unidos y 18 miembros de la Unión Europea, han reconocido a Kosovo como Estado independiente, a pesar del rechazo de Serbia, que, apoyada por Rusia, ha acusado de "ilegal" la autoproclamación de la soberanía de lo que considera su provincia y parte inalienable de su territorio.
También la mayoría de los serbio-kosovares, que representan una minoría frente a la aplastante mayoría de albano-kosovares, está en desacuerdo con la declaración de independencia de Pristina y ha declarado su lealtad a las instituciones de Belgrado.