El poder de Santamaría
viernes 23 de diciembre de 2011, 23:08h
Ayer tenía lugar la primera rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros en la que se estrenaba como portavoz Soraya Sánez de Santamaría. Estrenaba también cargos: vicepresidenta, ministra de Presidencia y superior jerárquica de los servicios de inteligencia, que pasan de Defensa al ministerio ocupado ahora por la mano derecha de Rajoy. María Teresa Fernández de la Vega tuvo una importante cuota de poder con José Luis Rodríguez Zapatero, pero no tanta como en que detentará ahora Soraya Sáenz de Santamaría. De hecho, ninguna mujer ha concentrado tanto poder para sí en toda la democracia, de lo que cabe inferir dos cuestiones: que Rajoy confía plenamente en Soraya y que, como ella misma ha dicho, “el trabajo está por encima del género”, a propósito de quienes pretenden sacralizar las cuotas femeninas.
Porque los nombramientos de los subsecretarios y resto de altos cargos que se van conociendo parecen seguir la tónica de los ministros: profesionalidad, experiencia y preparación. Prima, pues, la aptitud por encima de géneros o regionalismos. Sobre todo, atrás queda nombrar y gobernar para la imagen. Ya veremos qué resultado da esta línea de gestión pero parece que hemos regresado a lo razonable: que tengan puestos de responsabilidad personas elegidas por su valía profesional, que no por ser hombre, mujer o haber nacido en determinado lugar. El poder de Soraya Sáenz de Santamaría es el poder de alguien elegido en función de su capacidad, al igual que el del resto de personas designadas, o eso cree el señor Rajoy. Tiempo habrá de someter a la crítica su labor pero, de momento, parten, además de la elección de las urnas, con el aval tanto su currículum. No es un mal comienzo.