Basada en una conspiración tecnológica
EEUU tacha de "horrendas" las declaraciones de Chávez sobre el cáncer
viernes 30 de diciembre de 2011, 09:21h
EEUU respondió a las declaraciones del presidente venezolano Hugo Chávez, que le acusó de tramar una conspiración para enfermar de cáncer a los líderes latinoamericanos con la ayuda de la tecnología, tras darse a conocer que su homóloga y amiga, Cristina Fernández padece este mal en la glándula tiroide, el sexto mandatario regional que pasa por esta enfermedad. Al respecto la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, evitó añadir más leña al fuego y se restringió a señalar que tales declaraciones "son horribles y reprensibles".
Estados Unidos ha calificado de "horribles" y "reprensibles" las declaraciones del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en las que sugiere que Washington ha desarrollado una tecnología para provocar cáncer a los presidentes de América Latina.
"Sobre las declaraciones de Chávez simplemente diré que son horribles y reprensibles", ha subrayado la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en la rueda de prensa diaria.
Después de que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, anunciara que padece cáncer de tiroides, Chávez consideró "muy, muy extraño" que en los últimos años hasta cinco líderes regionales contrarios a las políticas estadounidenses hayan padecido esta enfermedad, por lo que sugirió que podría ser fruto de una tecnología desarrollada por este país.
En estos momentos, además de Fernández de Kirchner, que será operada el 4 de enero, padece cáncer el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, mientras que su sucesora en el cargo, Dilma Rousseff, el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, y el propio Chávez ya lo han superado.
El venezolano sustenta su teoría en los experimentos médicos que Estados Unidos realizó entre 1946 y 1948 en Guatemala, mediante los cuales inoculó enfermedades venéreas ----sífilis, gonorrea y chancroide--, a unas 5.000 personas, la mayoría de ellas pertenecientes a colectivos especialmente vulnerables, como enfermos mentales, prostitutas y presos.