Por Bolivia, Ecuador y Venezuela
EEUU expectante ante la gira de Ahmadineyad por Latinoamérica
viernes 30 de diciembre de 2011, 09:49h
Ante la próxima visita del presidente de la República Islámica Irán, Mahmud Ahmadineyad, a Bolivia, Ecuador, Nicargua y Venezuela, el próximo mes de enero, la Casa Blanca expresó su confianza que los líderes latinoamericanos hagan presión al mandatario persa para que cumpla con sus obligaciones internacionales.
El Gobierno de Estados Unidos expresó su confianza en que los líderes de los países latinoamericanos que el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, visitará en enero lo presionen sobre el cumplimiento de sus obligaciones internacionales.
"Nuestra esperanza es que (esa gira) sirva para incrementar la presión sobre Irán", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria.
La portavoz evitó hacer más comentarios sobre el recorrido de Ahmadineyad, que viajará a Venezuela, Nicaragua, Cuba y Ecuador. El presidente iraní concreta así el viaje a Caracas que tuvo que aplazar en septiembre debido al cáncer del presidente venezolano, Hugo Chávez, y llegará además a Nicaragua para asistir el 10 de enero a la toma de posesión del mandatario reelecto Daniel Ortega.
Washington ha mostrado en varias ocasiones su inquietud acerca de los lazos que Teherán ha impulsado con varios de los países de la región y vigiló de cerca la gira que el presidente iraní desarrolló en noviembre de 2009 por Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Brasil.
La nueva visita de Ahmadineyad coincide con un periodo de tensiones reavivadas entre Irán y Estados Unidos, que sopesa imponer sanciones contra el Banco Central iraní a raíz de sus renovadas sospechas sobre el supuesto carácter no pacífico del programa nuclear iraní.
A su vez, Teherán ha amenazado con cerrar la circulación de barcos que transportan petróleo en el estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor de un tercio del crudo que consume el mundo, en el caso de que sus exportaciones de ese producto resulten sancionadas.
Ante esa amenaza, el Pentágono advirtió el miércoles que Estados Unidos "no tolerará trastorno alguno del tráfico marítimo" en ese estrecho, mientras que el Departamento de Estado restó importancia a un discurso que consideró "pura retórica".
El estrecho, que en su punto más angosto mide 54 kilómetros, es una vía de navegación en aguas territoriales de Irán y de Omán por la cual transitan, cada día, un promedio de 13 buques cisternas.