www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Lluvia de arbitrajes negativos para Venezuela

jueves 05 de enero de 2012, 23:54h
La multa que la Cámara de Comercio Internacional (CCI) impuso a Petróleos de Venezuela por la incautación de activos de la estadounidense Exxon Mobil, es la primera de una larga lista de arbitrajes internacionales que colecciona el gobierno de Hugo Chávez gracias a sus célebres –pero irresponsables- “¡exprópiese!”.

Conoco Philips, Tidewater, Universal Compression Internacional Holdings, OPIC Karimum, Tidewater, Vanessa Ventures, Owen Illinois y Koch Industries, son algunas de las compañías internacionales que están en cola a la espera de una indemnización por parte del país suramericano, las cuales alcanzan sumas mil millonarias, presionando aún más las finanzas venezolanas, que no se encuentran precisamente en su mejor momento ante la vertiginosa reducción de sus repatriadas reservas internacionales, sumada a las cuantiosas deudas que tiene pendiente con China y Rusia.

Por lo visto este 2012 se muestra turbulento para la “revolución bolivariana” ante las previsión de una lluvia de sentencias que caerá a lo largo este año y que pone en entredicho la seriedad del Estado venezolano, aunque visto lo visto a lo largo de 2011, en donde su presidente,-léase el jefe de gobierno-, ha acusado a EEUU desde “acabar la civilización en Marte” hasta de inducir el cáncer a los líderes latinoamericanos, mucho no se puede esperar.

La próxima multa podría darse a conocer en la segunda quincena de enero, en donde la demandante, ConocoPhilips, exige una indemnización de 31.000 millones de dólares. A ver si el Ejecutivo de Caracas, no vuelve incurrir en el burdo regateo en el que cayó con Exxon, al asegurar que sólo pagará 255 millones de los 908 millones de dólares impuestos; cifra que no supone ni el 10% de lo pedido por la petrolera norteamericana.

Se trata de una tendencia que se ha observado desde 2003 cuando el caudillo bolivariano inició su política de expropiación, llevándose por delante a 1.087 empresas, de las cuales 497 fueron ocupadas en 2011; y en donde hasta la fecha el Ejecutivo chavista no ha tenido la decencia de compensar al 90% de los expropiados.

Con todo, lo peor de no pagar es la imagen de insolvencia y falta de seriedad que el caudillo bolivariano endosa al país: eso significa que a Venezuela nadie le prestará dinero cuando lo necesite –o lo hará a unos intereses leoninos- ni tampoco acudirán los inversores al prometedor, pero incumplidor por obra de su dirigente, país sudamericano.

Pero nada de esto parece importarle al pintoresco líder caribeño: da la impresión que las cada vez cuantiosas deudas pendientes que tiene el Estado venezolano con las empresas y sus ciudadanos, no se encuentran en la lista de propósitos del teniente coronel retirado, que muestra mayor interés por recibir a su amigo y “camarada” Mahmoud Ahmadineyad, que por reactivar la decaída economía de un país.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios