Crónica económica
Montoro: Más es menos (impuestos)
lunes 09 de enero de 2012, 20:37h
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha concedido una entrevista a una cadena de radio, y de lo que ha dicho lo más destacado es que todos pagaremos menos impuestos que los que se pagaban cuando ellos llegaron al poder. Las cuentas sólo salen si acometen una nueva e importante reducción de impuestos.
Las palabras se las ha prestado Montoro a la cadena Cope. Ha precisado que “al final de esta legislatura todos van a pagar menos impuestos que existían cuando llegamos”. Dado que la subida de impuestos afecta a los ejercicios 2012 y 2013, Montoro sugiere una rebaja para los ejercicios 2014 y 2015.
Ahora bien. Montoro ha vuelto a justificar la actual subida de impuestos con el argumento del viernes 30 de diciembre: “Hemos subido los impuestos porque nos encontramos con una situación extraordinaria, excepcional, con un déficit público mayor del que esperábamos. Los servicios técnicos del ministerio me alertaron que íbamos a cerrar dos puntos por encima. Tuvimos que reaccionar con contundencia y elegir el mal menor. Junto con la reducción del gasto público -la mayor de la historia- optamos por subir un impuesto de forma temporal -el IRPF- y el IBI”. Era el desvío del déficit que ellos mismos denunciaban que se iba a producir. Lo cual tiene relevancia porque si las previsibles circunstancias imprevistas han llevado al Gobierno del PP a hacer lo contrario de lo que dijo, ¿qué impedirá a Montoro y el resto del Gobierno a adaptarse a cualesquiera circunstancias no previstas para no cumplir esta nueva promesa?
Pero no es la única promesa que ha hecho Montoro. Ha precisado otras dos más de mucha importancia (por la materia a la que se refieren, no necesariamente por el valor de la palabra de Montoro): La primera sobre el principal impuesto indirecto: “No es nuestra intención subir el IVA. Nunca hemos tenido capacidad de control del déficit público y ahora sí que la que tenemos. Ahora sí llevamos nosotros la brida del caballo”. A mediados de año veremos, porque si Rajoy decide subir el IVA tendrá que ser pronto. La segunda promesa de importancia es esta: “Creemos que hay que estimular la economía bajando los impuestos y dentro de poco lo vamos a hacer, bajando los impuestos en las pymes y los autónomos, que son los que peor lo están pasando”.
De modo que tenemos: Una subida de impuestos que allegará 6.400 millones de euros según los cálculos del Gobierno. A lo que habrá que restar el efecto recaudatorio de rebajar los impuestos a pymes y autónomos, y cero ajuste en el IVA. A la cifra resultante hay que sumarle 8.900 millones derivados del recorte del gasto, aprobado el 30 de diciembre. Es decir, un ajuste de menos de 15.000 millones de euros.
Pero, atención, Moody’s dice que el ajuste deberá ser de al menos 40.000 millones de euros. No se ha roto la cabeza. Simplemente ha hecho las cuentas a partir de la previsión, razonable, de que el déficit alcanzará el 8,2 por ciento del PIB, y haciendo la resta que llevaría a rebajarlo al 4,4 por ciento. Pero eso manteniendo las actuales previsiones y no pensando en que la subida de impuestos se engulla a sí misma por una contribución a un menor crecimiento. En cuyo caso, el ajuste tendrá que ser mayor.
¿Qué quiere decir todo ello? Que el ajuste por el aumento de impuestos está en el aire: 6.400 millones menos lo que se derive de la caída en la recaudación y el aumento del gasto derivados de una mayor recesión causada por esa subida de impuestos. Menos lo derivado de la prometida rebaja a pymes y autónomos. Luego el paso de los 8.900 a los 40.000 millones de euros de ajuste que, como mínimo, tendrá que hacer el Gobierno, tendrán que ir por la vía de los menores gastos.
Quien lleva años controlando los gastos y eliminando barreras a la actividad es Madrid, y eso le permite estudiar una rebaja en el IRPF en el tramo autonómico. Es prácticamente simbólica, pero al menos sí mantiene una coherencia entre el discurso y la política.