crónica política
CiU avala las medidas contra el “agujero negro” socialista
miércoles 11 de enero de 2012, 23:47h
El Presidente del Gobierno se ha encontrado este miércoles en el Congreso de los Diputados con el apoyo de CiU a las medidas tomadas en el Consejo de Ministros del pasado 30 de diciembre, entre las que se encuentran la subida del IRPF, para tapar el “agujero negro” que el Partido Popular se ha encontrado tras llegar al poder. Por otro lado, Rubalcaba y Chacón siguen en su particular lucha para hacerse con la secretaría. La polémica ha llegado cuando el partido socialista ha rechazo un debate “cara a cara” entre los candidatos a la Secretaría General.
Intensa sesión el Congreso de los Diputados, en el primer Pleno que celebra la Cámara, con excepción de los institucionales tras las elecciones del 20 de noviembre y el comienzo de la nueva legislatura. El Gobierno, a través de su ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha justificado las medidas tomadas en el Consejo de Ministros del pasado 30 de diciembre, entre las que se encuentran la subida del IRPF, por el “agujero negro” en el déficit público dejado y no declarado por el Ejecutivo socialista y que suponen 20.000 millones de euros de ajuste sobre los 16.500 previstos en un principio.
El PP se ha encontrado con el apoyo de CiU a estas medidas. En el PSOE, este miércoles ha surgido una nueva polémica. La actual dirección del partido ha rechazo un debate “cara a cara” entre los candidatos a la Secretaría General, Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón, porque en el mismo no estarían representados todos los militantes en palabras del secretario de Organización de esta formación política, Marcelino Iglesias.
Con 197 votos a favor, los del PP y CiU, 130 en contra y cuatro abstenciones el Congreso de los Diputados ha convalidado el Real Decreto Ley de medidas urgentes económicas adoptadas el 30 de diciembre por el Ejecutivo de Mariano Rajoy, en una primera batería de decisiones para reducir el déficit público, incrementado por el desfase entre la cifra anunciada por el Ejecutivo socialista, el 6 por ciento, y la realidad de la cuentas, que señalan un desajuste entre los gastos y los ingresos del Estado superior al 8 por ciento.
Si el martes, en una entrevista con la agencia Efe y en una intervención ante su Grupo Parlamentario, el presidente del Gobierno justificó las medidas adoptadas y puso sobre la mesa la realidad de la situación económica española, este miércoles, ante el Pleno de la Cámara Baja, ha sido el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quien ha dado la cara. Y ha vuelto a insistir en que si las cuentas hubieran sido las mismas que las que les presentó el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, y no el agujero de más 20.000 millones adicionales que se encontró el nuevo Ejecutivo, no se habrían tomado decisiones no previstas en un principio, principalmente la subida del IRPF. “La economía está parada, estamos a las puertas de una recesión y las cuentas están desequilibradas como consecuencia, entre otra cosas, de las pésimas decisiones adoptadas por el anterior Ejecutivo, que no han hecho sino agravar la situación”, ha asegurado el ministro. “El ajuste lo hemos hecho de manera ponderada y equilibrada en términos económicos y sociales para que no recaiga en los más débiles”, ha insistido, para, según analistas políticos consultados por “El Imparcial” dejar caer para “aquellos que todavía no lo quieren entender porque es lo que están deseando –según estas fuentes- que el IVA no se toca, porque ésa sí sería una medida absolutamente regresiva al afectar igual a los menos favorecidos o los más ricos de este país”.
Una argumentación, que en este caso que sí ha convencido a Convergencia i Unió, aunque con algunos reparos. Si votaron en contra de la investidura de Rajoy como presidente del Gobierno, los nacionalistas catalanes hoy han dado su apoyo a las 75 páginas del Real Decreto Ley de medidas económicas urgentes “por responsabilidad, por valentía, por coherencia y por rigor económico”. No obstante, ha criticado la “dureza de la subida del IRPF, que llega hasta cierto punto a ser confiscatoria y puede ser hasta social y moralmente injusta porque perjudica a todas las rentas del trabajo”.
Para nada han servido explicaciones de Montoro al PSOE. Su portavoz, José Antonio Alonso, ha vuelto al argumento de “la mentira” como ayer lo hizo Alfredo Pérez Rubalcaba, para asegurar que el PP conoció perfectamente el estado de las cuentas públicas durante el traspaso de poderes y ha insistido en que el desfase procede las comunidades autónomas gobernadas por el PP desde el pasado mes de mayo. Fuentes populares destacan a este periódico que “si este es el argumento de los socialistas, apañados vamos. Los presupuestos estaban hechos antes de los comicios del 22 de mayo, y quizás por eso, en Comunidades como Castilla-La Mancha o Extremadura, o incluso en Asturias, que ganó Álvarez-Cascos, las primeras medidas adoptadas por los nuevos Ejecutivos se centraron en la reducción del abrumador déficit de las mismas”. Según Alonso, con esta política económica “injusta”, porque afecta de lleno a las clases medias y no verdaderamente a las rentas altas, el PP no hará otra cosa que debilitar “la demanda interna y aumentará el paro. Caeremos en una profunda recesión”, ha pronosticado, en un vaticinio, según las fuentes consultadas por este diario, más que anunciado, “a partir del 31 de marzo, y según los números dejados por el Gobierno socialista”.
No obstante, y para no dejar dudas, Montoro ha querido dejar muy claro a los responsables económicos de las autonomías gobernadas por el PP la importancia de su responsabilidad en la consecución del objetivo de déficit público, por mucha herencia que hayan tenido. En la reunión que ha celebrado con ellos en la tarde de este miércoles, les ha pedido que expresaran sus soluciones para cumplir los compromisos fiscales y más ante la importante reunión que el Consejo de Política Fiscal y Financiera celebrará la próxima semana y en el que se debatirán los principios de la ley orgánica que fijará los techos de gasto de las autonomías y penalizará a aquellas que no las cumplan.
En el PSOE, según los analistas consultados por este diario, “la jaula de grillos sube el volumen”. Nueva polémica interna a raíz de la decisión de la actual dirección contraria a la celebración de un debate “cara a cara” entre Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón., porque la celebración de un encuentro a dos degradaría la imagen de democracia interna que quiere dar el partido, según su secretario de Organización, Marcelino Iglesias. Las mismas fuentes recuerdan que la iniciativa del debate a dos fue lanzada esta mañana por Carme Chacón y que en un principio Rubalcaba no estaba dispuesto a aceptarla, aunque a lo largo del día “ha tenido que tragarse el sapo”. Si por la tarde el ex candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, que sufrió el 20-N la mayor derrota electoral de su partido desde la vuelta de la democracia a nuestro país, se mostraba dispuesto a celebrar el debate, “la actual dirección del PSOE parece haberse puesto de su parte, al rechazar este cara a cara entre los posibles sucesores de José Rodríguez Zapatero como secretario/a general del partido”.
Al nuevo director general de la Policía, Ignacio Cosido, no le ha temblado el pulso y en apenas diez de mandato ha relevado a todos los altos cargos de la cúpula. Fuentes del Cuerpo consultadas por este diario señalan que casos como “Faisán” o Gürtell” pesaban mucho sobre comisarios como el subdirector operativo, Miguel Ángel Fernández Chico y los responsables de Información, Miguel Valverde, o de la Policía Judicial, Juan Antonio González, hombres a quienes desde el PP se les ha vinculado directamente durante esta última legislatura de Zapatero con su ex ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. “Chivatazos y cacerías no les han ayudado en nada”, subrayan las fuentes consultadas. En una nota hecha pública por el Ministerio de Interior, el director de la Policía Nacional ha confirmado el relevo de 10 de los 13 altos mandos del Cuerpo, manteniendo o ascendido en sus puestos a aquellos que meramente tenían funciones administrativas o de funcionamiento interno. Las mismas se preguntan. “¿Pasará lo mismo en la Guardia Civil? En principio parece que no. Cada Cuerpo sabe a lo que juega y cómo son sus reglas de funcionamiento”.