Batalla estéril en el PSOE
jueves 19 de enero de 2012, 23:38h
La pugna que están manteniendo Chacón y Rubalcaba para liderar el PSOE destaca por dos cuestiones principales: las diferencias en un partido donde hasta ahora nadie había rechistado, y la anemia programática de ambas candidaturas. Rubalcaba vende su experiencia; Chacón, sus ganas y “aire fresco”; pero ideas, más bien pocas. E ideas precisamente es lo que necesita el PSOE para salir de la debacle en la que Zapatero y los suyos lo han sumido. En esa debacle, todo hay que decirlo, tienen su cuota de responsabilidad tanto Rubalcaba como Chacón, aunque cada uno de distinta manera.
Zapatero contó con Rubalcaba por su experiencia y valía personales; cualidades éstas que nadie discute. Sí, en cambio, cabe atribuir al candidato su presencia activa en el Gobierno de las dos últimas legislaturas, sin haber cuestionado decisión alguna del entonces Presidente. El caso de Chacón es diferente. Llegó al Ejecutivo en calidad de cuota, tanto de género como territorial -fue un peaje del PSC-. Ni su preparación ni sus “meritos” están a la altura de un Rubalcaba que, pese a todo, parece alguien mucho más solvente para liderar el PSOE que Chacón. Ella encarna como nadie lo peor del zapaterismo: mediocridad, sectarismo y titulares en lugar de ideas. España necesita –y lo necesita con urgencia- otro PSOE. Y el PSOE, alguien capaz. A todos los ciudadanos nos va mucho en el pleito, seamos o no militantes o simpatizantes del Partido Socialista.