Nunca ha habido tanto paro
sábado 28 de enero de 2012, 02:00h
El dato es tan grave como preocupante. Hay casi cinco millones y medio de parados, cuando en 2007 esta cifra era inferior a los dos millones. Entre medias, la crisis global; demoledora en sí misma, pero en absoluto la única culpable. Esta situación implica la adopción de una serie de medidas quirúrgicas que puedan detener lo antes posible una sangría semejante. Y en eso está el Gobierno. Muchos son los frentes que ha de atender el nuevo Ejecutivo de Mariano Rajoy, quien esta semana se comprometía ante Europa a embridar el déficit público.
Lo cierto es que si hubiera habido una política de gasto responsable mucho antes muy otra sería la situación actual. En este sentido, llaman poderosamente la atención las críticas recibidas desde las filas socialistas; en especial, las de Jesús Caldera y Alfredo Pérez Rubalcaba. Los dos ex ministros cuestionaban la idoneidad de los recortes y aseguraban que no bastarían para crear empleo, sino que lo seguirían destruyendo. Hablan, sin duda, con conocimiento de causa, el que da haber formado parte del Gobierno que más empleos ha destruido en la historia de España. No es de extrañar, si recordamos que entre el 2004 y el 2010 el gasto público en España aumentó un 50%. Cierto es que los recortes per se no generan puestos de trabajo, pero sí reorganizan partidas de dinero público con las que se ha de sufragar un monto de subsidios inasumible para cualquier economía. Precisamente por eso desde Moncloa se ha fijado como prioritaria la reforma laboral. Bien está que los agentes sociales empiecen a llegar a acuerdos, pero mejor será que a la mayor brevedad posible se arbitre desde los poderes públicos un nuevo marco normativo que desatasque y dinamice un mercado laboral en estado esclerótico.