Por el envío de buques a las islas
Buenos Aires pide a Londres "más diplomacia" y "menos armas" en Malvinas
miércoles 01 de febrero de 2012, 10:06h
Continúan las tensiones entre Buenos Aires y Londres por la soberanía de las Malvinas. Tras el envío de varios buques de guerra a las islas por parte del gobierno de David Cameron, la cancillería argentina volvió a reclamar la actitud del Reino Unido, aduciendo que recurre a la diplomacia y no a las armas para solucionar el conflicto.
Argentina reclamó al Reino Unido "más diplomacia" y "menos armas", luego de que Londres anunciara el próximo envió de un buque de guerra a las islas Malvinas, bajo dominación británica y cuya soberanía reclama Buenos Aires.
"Argentina rechaza el intento británico de militarizar un conflicto sobre el cual las Naciones Unidas ya se han expedido en numerosas ocasiones y han indicado que ambas naciones deben resolver en negociaciones bilaterales", dijo la Cancillería argentina.
Londres anunció hoy la llegada a las Malvinas del príncipe William y el próximo envío a las islas del HMS Dauntless, el destructor más moderno de la Marina Real británica.
El viceministro de Relaciones Exteriores británico, Jeremy Browne declaró que "la soberanía de las islas no es negociable" y afirmó que se seguirán "los pasos necesarios para garantizar la seguridad" del archipiélago.
En un comunicado titulado "Más diplomacia, menos armas", Buenos Aires dijo que el príncipe William "llega a las islas Malvinas como miembro de las fuerzas armadas de su país".
"El pueblo argentino lamenta que el heredero real arribe a suelo patrio con el uniforme del conquistador y no con la sabiduría del estadista que trabaja al servicio de la paz y el diálogo entre las naciones", señala la nota oficial.
Argentina consideró que "los gobiernos deben evitar la tentación de incurrir en discursos que transformen el patriotismo en patrioterismo con el objeto de distraer la atención pública de políticas económicas de ajustes en un contexto de crisis estructural y alto desempleo".
"Los organismos internacionales así como los países democráticos debemos trabajar a diario para evitar que los conflictos armados reemplacen a las negociaciones civilizadas para la resolución de conflictos", consideró el Gobierno de Cristina Fernández.
El comunicado oficial recuerda que Argentina, que en 1982 se enfrentó en una guerra con el Reino Unido por las Malvinas, es un miembro "activo" de las misiones de paz de la ONU.
"No hay soldados argentinos en ningún conflicto bélico. Por el contrario, son reconocidos por su rol como enviados de las Naciones Unidas como herramienta de pacificación", aseguró la Cancillería.
Buenos Aires señaló que el Reino Unido es un miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y que "su insistencia en rechazar las resoluciones del máximo organismo mundial lo coloca entre los países que, al desoír sus recomendaciones, debilitan el accionar de la diplomacia y aumentan el riesgo de más guerras".
A la espera del príncipe Guillermo
En medio de las tensiones, el príncipe Guillermo, nieto de la reina Isabel II de Inglaterra, emprende este miércoles un viaje a las Malvinas para cumplir con una serie de ejercicios militares en la zona.
Según revela hoy el periódico "The Times", el duque de Cambridge, de 29 años, viajará en un avión de la Real Fuerza Aérea (RAF), que tardará 18 horas en llegar hasta las islas tras una breve escala en la isla británica de Ascensión, en el Atlántico.
El príncipe, segundo en la línea de sucesión al trono británico, llegará a la base aérea de Mount Pleasant y se pondrá a trabajar inmediatamente en uno de los dos helicópteros de rescate que están disponibles las 24 horas del día para labores de rescate.
Sobre la presencia del príncipe en las islas, un portavoz del Ministerio británico de Defensa dijo a Efe que el duque es tratado como cualquier otro miembro de las fuerzas armadas, por lo que no podía facilitar de momento detalles del viaje.
No obstante, está previsto que el Gobierno británico divulgue una foto del príncipe días después de su llegada a las Malvinas. La presencia de Guillermo es vista por Argentina como un acto de provocación, ya que se produce meses antes de cumplirse los 30 años de la guerra de las Malvinas, que empezó después de que los militares argentinos ocuparan las islas el 2 de abril de 1982 y terminó el 14 de junio de ese año con la rendición argentina.