Más muertos en Siria
Ricardo Ruiz de la Serna
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ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
sábado 04 de febrero de 2012, 21:19h
La Federación Rusa y la República Popular China han vetado en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas la resolución sobre Siria que apoyaba el plan de transición de la Liga Árabe para resolver el conflicto sirio, que comenzó como una revuelta y va tomando un cariz de guerra civil cada vez mayor cada semana que pasa.
El Gobierno ruso ha exigido que la resolución descartara la intervención exterior y condenase la violencia de las dos partes. Así, según Rusia hay dos bandos en lucha y no una represión de los opositores por parte de Asad. La diplomacia rusa fue logrando en los últimos días sucesivas concesiones en el texto de la resolución a cambio de su voto favorable. Finalmente, todas resultaron insuficientes.
De fondo, está la preocupación de Moscú por agravar el caos del mundo árabe. A la violencia en Siria y Egipto se suman la inestabilidad en Yemen y la creciente tensión en el Estrecho de Ormuz. Irán ha sido uno de los grandes beneficiarios de la ayuda rusa durante años y sin ella su programa de desarrollo nuclear –cuestionado por la comunidad internacional- hubiese sido imposible.
La diplomacia rusa propone soluciones negociadas y sin injerencias exteriores para los conflictos en los países árabes. La lección de Libia sería que la guerra civil sólo agrava los problemas. En realidad, nadie puede asegurar qué sucedería si la situación en Siria desembocase en una guerra abierta como la librada en el país norteafricano ni cuál sería la evolución de la región si el régimen de Asad cayese. Todo el mundo admite que la actual situación es mala: los rusos temen que la futura pueda ser peor.
Algo similar sucede con China, que desconfía de cualquier decisión que pueda generar mayor inestabilidad en la región. La potencia asiática necesita aún tiempo para consolidar su formidable desarrollo económico y el ejemplo de los países árabes podría convertirse en un referente para el país más poblado del mundo.
El régimen de Asad, mientras tanto, ha bombardeado Homs dejando un reguero de más de doscientos muertos. Así, la revuelta se va extendiendo - ha llegado a Damasco- y las promesas de reforma no las cree ya ni la Liga Árabe.
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Analista político
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ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
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