A las 19.00 horas de la tarde en la séptima planta de unas conocidas galerías comerciales de la madrileña calle Serrano,
Mi mente es mi enemigo recibía su presentación oficial apadrinado por el conocido periodista Andrés Aberasturi y con la presencia de los dos jóvenes y prometedores autores.

Una sala abarrotada abrumó a estos periodistas que se han lanzado a la aventura apasionante de escribir un libro de divulgación sobre un tema que resulta desconocido y, en no pocos casos, temido para el gran público. El hombre teme al diferente, y de ahí la necesidad de un texto como éste que acerque a aquellos que no han vivido con enfermedades que como el trastorno bipolar, la ludopatía o la ansiedad (por poner algunos ejemplos de los que trata la obra) explican con sencillez y desde las vivencias personales de personas que los han sufrido.
La presentación contó con muestras sonoras de estos testimonios abriendo una pequeña ventana del mundo que nos aventuran sus páginas. A través de estas confesiones íntimas acompañadas por la opinión de diversos expertos en psiquiatría (el prólogo corre a cargo del reconocido Luis Rojas Marcos, profesor de Psiquiatría de la Universidad de Nueva York y ex director de los Servicios de Salud Mental de esta ciudad) se busca terminar con el miedo que crea el desconocimiento y romper los prejuicios que nos llevan a banalizar las enfermedades y nos impiden tratarlas como lo que son, enfermedades.

Trastornos que no son tan extraños como muchas veces parece ya que muchos los padecen sin tener conocimiento de los mismos con el grave riesgo que ello conlleva. El lenguaje periodístico, las excelentes fotografías de Alejandro Olea, que muestran con metáforas visuales las enfermedades, cuestionarios y otros anexos complementarios hacen de esta obra una referencia accesible y práctica para que detectemos al verdadero “enemigo” y seamos capaces de ponernos en manos de los expertos para encontrar la cura.
Pero son, por encima, la humanidad y cercanía con la que David Ruipérez y Lorena L. Lobo narran estos desafíos personales lo que sorprenderá y esperanzará al lector.