Si no hay marcha atrás en la reforma laboral
Los sindicatos amenazan con una huelga general
lunes 13 de febrero de 2012, 16:45h
Los secretarios generales de CC.OO. y de UGT Madrid, Javier López y José Ricardo Martínez, respectivamente, han augurado que en España habrá una huelga general en el caso de que el Gobierno de Mariano Rajoy no dé marcha atrás en su "injusta, ineficiente e insolidaria" reforma laboral.
"No hay fecha para una huelga general, pero si no hay rectificación estamos en condiciones de augurar otras cosas", ha asegurado Martínez en rueda de prensa en la sede de UGT de Avenida de América, donde ha tachado la reforma laboral de "injusta, ineficiente e insolidaria".
En opinión del secretario general de UGT de Madrid, esta reforma "convierte a los trabajadores en esclavos" y supone "una agresión histórica a los derechos de los trabajadores".
"Este Gobierno ha establecido que tiene que haber en España una huelga general y se la vamos a preparar con tiempo y cuando más nos convenga", ha asegurado Javier López, quien ha avanzado que mañana mismo habrá una reunión de delegados sindicales en la sede de CC.OO. de Madrid para explicar los contenidos de la reforma e impulsar en las empresas "el debate y la agitación".
Por ello, los dos líderes sindicales madrileños han llamado a acudir a la manifestación de este domingo para mostrar la "repugnancia" a la reforma laboral que, en opinión de López, "lejos de apostar por la estabilidad y el futuro del empleo" sitúa a los trabajadores "a los pies de los caballos de la crisis".
El secretario general del CC.OO de Madrid ha destacado que esta reforma "modifica las relaciones laborales, la negociación colectiva" y pone a este país "en la senda del destrozo total de las relaciones laborales" y del mercado laboral español.
Asimismo, ha considerado que con esta medida, la negociación colectiva y los acuerdos alcanzados entre empresarios y sindicatos "se ha desnaturalizado", que se "facilita el descuelgue del convenio colectivo" y "se acaba con el papel protector" de este convenio.
López ha denunciado también que "se deja a los empresarios todas las llaves y la posibilidad de utilizar a los trabajadores de forma más barata".
Por parte de UGT, José Ricardo Martínez ha criticado también al Gobierno impulsor de la medida y a su presidente, Mariano Rajoy. A este respecto, ha opinado que Rajoy será "el presidente de los seis millones de parados con bastante inmediatez", y ha destacado que Rajoy y su Gobierno son "los mayores conculcadores de la historia de los derechos laborales de los trabajadores".
Así, Martínez ha afirmado que con esta reforma los ricos serán "más ricos" y los pobres, "más pobres", y ha denunciado que se está utilizando la crisis para "convertir a los trabajadores en esclavos". "Es un problema de prevalencia esclavista de derechos en contra de los trabajadores de este país, que dejamos de tener ni el más mínimo de los derechos", ha aseverado Martínez.
Convocan manifestaciones
"No a la reforma laboral injusta con los trabajadores, ineficaz para la economía e inútil para el empleo" es el lema que los sindicatos CCOO y UGT han acordado para las manifestaciones que han convocado en toda España el próximo 19 de febrero contra los cambios en el mercado laboral del PP.
En el caso de Madrid el recorrido comenzará a las 12:00 horas en la céntrica Plaza de Neptuno y finalizará en la Puerta del Sol, donde está la sede del Gobierno regional madrileño.
Las manifestaciones del domingo será el inicio de una campaña sostenida y creciente de CCOO y de UGT contra la reforma laboral aprobada el viernes mediante un real decreto ley, que entró en vigor el domingo pasado.
La intención de ambos sindicatos es concienciar a la gente sobre la profundidad de los cambios introducidos y ver así si es necesaria una huelga general.
Desacuerdo en cuanto a la constitucionalidad de la norma
CCOO y UGT han advertido este lunes a la ministra de Empleo, Fátima Báñez, de que algunos puntos de la reforma laboral podrían ser inconstitucionales, lo que ha rechazado la ministra, quien ha insistido en que los cambios introducidos son para lograr empleo estable, especialmente para los jóvenes.
Báñez ha convocado esta mañana conjuntamente a los secretarios generales de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Cándido Méndez; y a los presidentes de las patronales CEOE, Juan Rosell, y de CEPYME, Jesús Terciado.
Tras la reunión de casi una hora y media han comparecido en rueda de prensa por separado los representantes sindicales y la ministra, mientras que la CEOE no ha hecho declaraciones.
Toxo y Méndez han explicado que han transmitido a la ministra que algunos puntos de la reforma podrían ser contrarios a la ley, por lo que sus servicios jurídicos estudian la posibilidad de denunciarlos en el Tribunal Constitucional.
UGT y CCOO dudan de que la comisión nacional consultiva de convenios colectivos pueda emitir un laudo obligatorio cuando en ella también está representada la administración.
También estudian recurrir que los empresarios con menos de 50 trabajadores puedan aplicar el nuevo contrato fijo aprobado, que establece un período de prueba de un año (frente a los 6 meses que había antes) en el que se puede despedir sin indemnización.
Para Báñez no hay ninguna inconstitucionalidad sobre el laudo porque las reglas son claras, dan seguridad jurídica y sobre todo es una solución respetuosa con los acuerdos de los agentes sociales.
Asimismo, ha reiterado que es completa, equilibrada y no va contra nadie.
Peticiones al Gobierno
Los sindicatos también han pedido a la ministra que, en el trámite parlamentario de la reforma, se reponga que el trabajador despedido pueda optar por la improcedencia o por la readmisión.
Báñez ha dicho que lo estudiará porque ahora es el momento de enriquecer la reforma y de llegar a acuerdos con los agentes sociales y los partidos.
Las explicaciones de la ministra no han convencido a Méndez y Toxo que han precisado que las movilizaciones, que se iniciarán el 19 de febrero con manifestaciones en toda España, se mantienen.
Montoro: "no creará empleo por sí misma"
Mientras, el ministro de Economía, Luis de Guindos, ha afirmado que la reforma supondrá a medio plazo un aumento de la competitividad y la productividad; y el de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha asegurado que no creará empleo por sí misma, pero es una condición necesaria para ello, al tiempo que se necesita que fluya crédito, que las empresas vendan más y que se recupere el mercado.
Desde los partidos, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha reconocido que si la situación económica fuera otra también hubiera sido otra la reforma laboral, pero ha subrayado que reactivará la economía y generará empleo.
La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, le ha respondido que tratarán "por todos los medios" de evitar que la reforma laboral "vea la luz" porque es "la agresión más importante a los trabajadores" de la democracia.
Los presidentes autonómicos también han entrado en la polémica: la de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, opina que la reforma era necesaria; los de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y de La Rioja, Pedro Sanz, creen que servirá para disminuir el paro; y la de Madrid, Esperanza Aguirre, destaca que acaba con un marco franquista y anticuado.
Para la Comisión Europea algunos elementos de la norma "van en la buena dirección" para reducir la segmentación entre contratos temporales e indefinidos.