www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

zapatero y rajoy se tienden la mano

Las ofertas de diálogo marcaron la última sesión

viernes 11 de abril de 2008, 14:03h
El discurso del candidato
Zapatero ha asegurado que su "pauta esencial de comportamiento" en la legislatura será el diálogo y ha avanzado que, entre los "muchos escenarios de encuentro posibles", no descarta "cauces de colaboración estables y predecibles".

Zapatero ha abierto la última jornada de la sesión de investidura en el Congreso recordando sus compromisos de gobierno y ha recalcado su interés en buscar acuerdos, tanto con los grupos que se van a abstener en su investidura, como con los que votarán en contra. El líder del PSOE ha vuelto a hacer referencia a cuatro áreas en las que buscará el acuerdo pero que "requieren la colaboración singular de la primera fuerza de la oposición".

Se ha dirigido así directamente al PP para trazar y apoyar "una estrategia antiterrorista compartida por todos para vencer a ETA"; renovar el Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional; definir las prioridades de la Presidencia española de la UE en 2010, y modernizar la Administración de Justicia.

Zapatero se ha mostrado convencido de que la España "democrática, pluralista y diversa" sólo se puede gobernar bien con diálogo y buscando acuerdos.

En este contexto se ha comprometido a apostar por el diálogo con sindicatos y empresarios, a practicar "con la máxima lealtad" el diálogo con las Comunidades Autónomas y a "ejercer el diálogo político para reforzar mayorías y llegar a acuerdos en los asuntos de Estado con todos los grupos y, en especial, con el principal partido de la oposición".



Zapatero ha reconocido que la "clara" mayoría que tiene el PSOE con 169 escaños en el Congreso no es suficiente y ha garantizado que buscará siempre el respaldo de otros grupos y que cultivará con todos "esos lugares de encuentro".

Como ya hizo el pasado martes, ha pedido la confianza de la Cámara para llevar a la práctica una "idea de España" progresista, integradora y justa que, según ha dicho, aunque es defendida de forma autónoma por los socialistas, puede ser compartida por la mayoría del Congreso.

Se trata de una España "en continuado crecimiento económico" que atienda a los ciudadanos ante la desaceleración, "de amplias y robustas políticas sociales", con empleo más cualificado y estable, y que integra su diversidad con respeto.

"Un país seguro y política y socialmente unido contra la amenaza y la violencia terroristas", con voz propia en el mundo en defensa de la paz, una España de ciudadanos libres y "más cultos", ha continuado.

Entre sus promesas más relevantes, ha reiterado que el Gobierno responderá a los efectos de la crisis mundial sobre la economía española, "con urgencia, con medidas de alcance coyuntural y reformas y medidas a más largo plazo", promoviendo para ello un diálogo "inmediato" con los agentes sociales.

Zapatero ha garantizado también que el Gobierno tendrá "una indiscutible personalidad social", "no descansará hasta que nunca más una mujer sufra la violencia machista" y adecuará la inmigración a las circunstancias del mercado de trabajo.

Para que el Estado sea eficaz, se ha comprometido a reformar el Gobierno, la Administración General del Estado y la Justicia.

En política exterior ha vuelto a apostar por la UE, América Latina y África; "quiero que el nombre de España se identifique para siempre con la paz y la legalidad internacional, con la lucha contra el hambre, con la ayuda al desarrollo", ha manifestado.

Zapatero ha recalcado también su apuesta por lograr "un nivel de excelencia" en la educación y ha insistido en su compromiso con la lucha contra el cambio climático.

Sabedor de que cuenta sólo con los votos del PSOE, ha agradecido las abstenciones y ha manifestado su respeto al PP y a los grupos que han decidido votar 'no' a su investidura.

El discurso de Rajoy
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha apostado por el acuerdo entre los dos grandes partidos en política antiterrorista y exterior, modelo de Estado y sistema de protección social porque se trata de una "necesidad nacional", y ha prometido que él trabajará para dar una respuesta a esos asuntos.

En su intervención en la última jornada del debate de investidura, Rajoy ha dejado claro que no ha encontrado motivo alguno para modificar el voto negativo del grupo parlamentario popular y ha insistido en que los populares quieren acuerdos de Estado y que están "dispuestos" a ellos.

"No sólo estamos dispuestos, sino que pedimos que se hagan" en política antiterrorista y exterior, modelo de Estado y sistema de protección social, ha matizado.

Rajoy ha reiterado su preocupación por la situación económica de España y de las familias y, en este sentido, ha recordado los últimos datos económicos, como la subida un 0,9 por ciento de la inflación en el mes de marzo y las previsiones de crecimiento de la economía española hechas públicas por el Fondo Monetario Internacional.

Rajoy ha argumentado su preocupación por la economía en los problemas "serios" de competitividad, de endeudamiento de las familias y de la empresas y en la "crisis de liquidez", ya que, ha dicho, España "no está bien preparada" porque se necesitan 9.000 millones de euros mensuales para mantener el crecimiento, "y eso no es algo que esté al alcance de nuestras posibilidades".

Asimismo, ha subrayado la "seria crisis" del sector de la construcción, cuyas consecuencias está "sufriendo en sus propias carnes" el conjunto de los españoles.

Para Rajoy las medidas propuestas por Zapatero en su primer discurso de investidura son "insuficientes". "No sirven y no generan ni credibilidad ni confianza", ha añadido.

Por ello, ha instado al nuevo Gobierno a que "se tome en serio" la situación y a que plantee "pronto" reformas estructurales.

El líder de la oposición ha vuelto a reiterar su preocupación por el tema del agua, cuyo debate en el Congreso sólo ha aumentado "la confusión reinante", y ha indicado que lo que está sucediendo con los vecinos de Barcelona y de otros ayuntamientos de España "es una injusticia y en algunas ocasiones hasta puede parecer una burla".

A su juicio, España "está sufriendo" las consecuencias de que Zapatero "liquidara" el grueso del Plan Hidrológico Nacional, por lo que ha señalado que éste tiene la responsabilidad de gobernar y de afrontar "ya este problema" del agua.

"No se puede decir a los españoles que hay trasvases buenos o malos, porque de la sensación de ineficacia se llegaría a la sensación de injusticia", ha agregado, a la vez que ha instado al Gobierno a dar una "solución global y sensata".

Rajoy también ha dicho que no le ha convencido el discurso del presidente del Gobierno en materia de inmigración, seguridad ciudadana y Justicia y, en este sentido, se ha referido al asesinato ayer en Alovera (Guadalajara) de una mujer y su actual pareja a manos de su ex marido.

"Se trata de otro caso dramático, otro fallo del sistema", ha señalado, antes de afirmar que la inmigración, la lucha contra la inseguridad ciudadana y el funcionamiento de la Justicia deben ser una "prioridad" para los socialistas.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios