El diestro peruano salió a hombros al final de la corrida de hoy de la feria de Fallas de Valencia, después de que un público predispuesto y un presidente generoso le concedieran tres orejas como excesivo premio a lo realizado con los dos toros de su lote.
Dos solitarias orejas, una para Miguel Ángel Perera y otra para el peruano Andrés Roca Rey, fue el escueto balance de una tarde en la que se pudieron y/o debieron cortar alguna más, e incluso redondear un triunfo mayor, a tenor del interesante juego de los toros de Victoriano del Río.