El piloto madrileño se resistió a abandonar en coches y el valenciano tuvo que hacerlo en motos.
El catarí cuenta con más de una hora de renta sobre sus inmediatos perseguidores.
Recuperaron la sonrisa con el mejor tiempo, pero la alegría les duró unos minutos, lo que tardaron en aplicarle una sanción de 5 minutos por ir a más de 40 km/h en un tramo limitado a 30.