La eficiencia del Chelsea acalló el amago de remontada del Lille en la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones (1-2) en la que los ingleses consiguieron avanzar en una competición en la que su continuidad está pendiente de las decisiones ligadas a su propietario, Roman Avramovich.
El Chelsea se dejó hoy mucho más que el primer puesto del grupo al empatar ante el Zenit (3-3), en un partido en el que los rusos fueron mucho mejores durante los 90 minutos y dejaron en evidencia al campeón de Europa.
Ocho minutos maravillosos de Kai Havertz desarmaron al Lille y pusieron la eliminatoria de octavos de final de la Liga de Campeones a punto de caramelo para el Chelsea, que irá a Francia con un cómodo 2-0 en el global.