En un perverso artículo, el escritor Paul Krugman señalaba que el curso normal de los acontecimientos podría llevar a España a un “corralito”. De Guindos lo negó ayer. Montoro también lo ha hecho, pero recurriendo a un argumento extraño: lo ve técnicamente imposible.
El primer ministro británico, David Cameron, ha afirmado este miércoles durante su comparecencia parlamentaria que la Zona Euro debe, por el bien de la Unión Europea, afrontar su recuperación o una ruptura definitiva de su estructura.
Expertos y analistas descartan que España tenga que pedir ayuda a la Unión Europea y ser objeto de un rescate pese a los elevados niveles en los que se encuentra la prima de riesgo y la rentabilidad del bono español a diez años, dado que el país se financia sin problemas en el mercado de deuda.
El Estado registró hasta marzo un déficit de 19.696 millones de euros en términos de contabilidad nacional, equivalente al 1,85 % del PIB, lo que supone un incremento del 73,2 % respecto al registrado en el mismo periodo de 2011.