una vida cargada de reconocimientos
"Mucho metal para mí", manifestó Miguel Delibes al recibir no hace demasiados meses la máxima condecoración de su Castilla y León. Lo dijo porque ha recibido las más altas distinciones de las que un escritor puede gozar, incluido el Príncipe de Asturias. La Medalla de Oro fue a él y no él a recogerla. En casa, fatigado aunque feliz, donde ha pasado los últimos años de su vida, en su tierra, la que ha descrito como nadie. Bromista hasta el final, algo gruñón, como reconocen sus hijos entre sonrisas y genial narrador por siempre, Delibes lleva años siendo Historia de la literatura.