La visita de la leyenda portuguesa a la Casa Blanca ha recibido la respuesta del partido de Biden alineándose con el sucesor de Maradona. El fútbol también posiciona a la política estadounidense.
El magnate estadounidense ha vuelto a amenazar con eliminar las sedes en las que gobierna el Partido Demócrata. La FIFA, plegada a la guerra cultural de Trump.