su extradición, muy probable
Una semana después de la detención de Roman Polanski en Suiza las dudas sobre su futuro se agravan. El apoyo de cineastas de todo el mundo contrasta con las asociaciones que llaman al boicot a sus películas. Mientras tanto, autoridades francesas y polacas, que en un principio habían proclamado su apoyo incondicional al director, optan ahora por la cautela. Ni la avanzada edad del cineasta, de 76 años, ni las tres décadas que han pasado desde que cometió el delito, ni los postulados de los tratados internacionales sobre extradición, pueden asegurarle el billete a la libertad.