La invasión de Ucrania ha provocado un viraje en la tradicional postura de neutralidad de ambos países, que decidirán en semanas si ingresan en la alianza.
Países como Finlandia o Estados Unidos debaten ya pros y contras de conceder un salario base a todos sus ciudadanos, como solución a la drástica destrucción de empleo que, según numerosos organismos económicos, provocará el disruptivo auge de la robótica.