Actor
Hotel Santo Mauro de Madrid. Se hace un silencio ante la llegada de un actor que impone. Sólo el click de las cámaras de los fotógrafos rompe la tranquilidad de una fría mañana de invierno. Sesenta y siete años le contemplan y, lejos de estar acabado, Harrison Ford supo resucitar –hace unos cuantos meses- al mejor Indiana Jones. Dicen que la edad le ha vuelto un poco "cascarrabias" y, aunque nunca ha sido un derroche de simpatía, siempre ha sido un experto en guardar las apariencias. Ante las preguntas incomódas, el actor se convierte en un experto en sacar el látigo y poner a cada uno en su sitio. Juega con ventaja porque sabe que se le respeta al ser el único actor que jamás ha muerto en una película. Es el héroe por excelencia, el último caballero de Hollywood, el eterno amante, el seductor número uno… con permiso de Clooney. Viéndole pasear por cualquier calle del mundo, de la mano de su novia Calixta Flockhart, solo, sin guardaespaldas ni asesores de prensa, casi te olvidas que es uno de los actores más taquilleros del mundo y que encarna, como pocos, la quintaesencia de cualquier fantasía femenina. Con más arrugas que hace veinte años, pero el mismo cuerpo atlético de antaño, Ford viene dispuesto a arrasar de nuevo en las taquillas de todo el mundo. ¿Su última apuesta?: Medidas extraordinarias, donde da vida a un investigador que busca remedio para la extraña y casi desconocida enfermedad de Pompe.