El club le permite cumplir su contrato, que finalizará en junio de 2025, sin aceptar sus condiciones. Seguirá como entrenador del Barcelona a pesar de las fricciones.
El país asiático no quiere volver a comprar partidos en los que se anuncian a estrellas del fútbol y luego no aparecen. Ocurrió con Inter Miami y Al-Nassr.