se junilará a finales de enero
Debía de ser enero, pero otro enero, hace años. Llegado al restaurante elegido, tras el cordial intercambio de saludos con el 'maître', éste me anunció, cuando yo me sentaba a la mesa: "Tengo becada". Supongo que se me iluminó el rostro, porque adoro la becada, para mí la más sublime de todas las aves.