EL REPORTERO FUE AGREDIDO EN VARIAS OCASIONES EN 2008 ANTE LA PASIVIDAD DE LAS ADMINISTRACIONES
Después de tres años trabajando para Reuters, Rafael Marchante tendrá que dejar de ejercer su profesión en Marruecos. Rabat ha decidido no renovar su acreditación de prensa porque le considera un “adversario político”. La agencia defiende la integridad de su trabajador, mientras el Ministerio de Asuntos Exteriores mantiene un hermetismo absoluto sobre el caso.