CANTANTE
Hace menos de dos meses que Pastora Soler afirmaba que haría un parón en su carrera musical para ser madre. Ahora, siendo la elegida para representar a España en el Festival de Eurovisión 2012, pone la fecha de finales de ese mismo año para cerrar con broche de oro los doce meses tan especiales que se le presentan. Su matrimonio con el coreógrafo Francis Viñolo le ha traído la estabilidad y el equilibrio, tanto que en su último disco, Una mujer como yo se ha encontrado a sí misma como artista. Después de quince años poniendo voz a diferentes estilos y luchando para que no la encasillen en el mundo de la copla, se consagra como icono femenino de la música española, un papel que asumirá en Bakú (Azerbaiyán) ante más de cien millones de espectadores.