El presidente de Castilla-La Mancha pone en evidencia al líder del PSOE porque la dirección del partido se tiene que hacer responsable de sus resultados electorales.
Asegura que sus socios europeos están "casi tan hartos de él como lo están los españoles" y se permiten "el lujo" de prescindir de la cuarta economía del euro.
Afirma que bajo su mandato el país avanza hacia una combinación peligrosa de polarización política, inseguridad, censura digital y deterioro institucional.