Fiebre por los clubs de lucha
América Latina se rinde a las artes marciales mixtas, dejando los guantes de boxeo y las máscaras de lucha libre para adentrarse en el cuadrilátero de la lucha extrema, en el que cada año suma a un mayor número de jóvenes adeptos que buscan medir su fuerza con el muay thai, el sambo o el jiu-jitsu brasileño y hallar fortuna en el millonario mundo de las peleas.