Extraordinaria la última pieza del gran dramaturgo José Luis Alonso de Santos. Un canto a la escena y a no dejarse vencer por las adversidades lleno de sabiduría teatral y vital.
El dramaturgo y académico convierte su discurso de ingreso en la RAE en una prodigiosa pieza teatral, llevada a escena por él mismo en un espléndido montaje, y protagonizada por una Blanca Portillo en estado de gracia.
Reciente aún el impacto de esta magnífica ópera española contemporánea, sería bueno que el Teatro Real se plantease su reposición para que la disfrutara un mayor número de espectadores