El juvenil madrileño sigue creciendo: superó un bache profundo, levantó dos sets en contra ante Carreño y acabó exhibiéndose. Su aventura en París tendrá más capítulos.
El diamante madrileño compitió de maravilla en un duelo de cinco sets, cuatro desempates y más de seis horas ante Cerúndolo, el verdugo de Sinner en París.