Continuismo en la República Dominicana
lunes 21 de mayo de 2012, 17:30h
Finalmente ha sido el candidato del gobernante Partido de la Liberación Dominicana -PLD-, Danilo Medina, quien se ha alzado con la victoria en la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas este pasado domingo en República Dominicana. Con los últimos flecos del escrutinio final aún pendientes, la Junta Central Electoral -JCE-dominicana atribuiría a Medina el 51,27 por ciento de los votos, cantidad suficiente para evitar una segunda vuelta y hacerse directamente con la presidencia del país. Resta por ver si prosperan las acusaciones de fraude formuladas por la oposición, aunque los observadores de la OEA les han restado importancia y la propia sociedad dominicana parece asumir los datos ofrecidos por la JCE.
Si esto es así, el país caribeño podría dotarse de una estabilidad sumamente necesaria. Una inflación superior al 7 por ciento, una cuota de desempleo de 14.6 y el binomio inseguridad/corrupción son los principales retos a los que deberá enfrentarse Medina. El país ha logrado ir capeando la crisis económica e incluso ha registrado unas cifras de crecimiento que justifican a un moderado optimismo, aunque la situación es compleja. La República Dominicana tiene un índice de pobreza del 30 por ciento, difícilmente remisible con una economía excesivamente dependiente de la remesas de divisas y del turismo, a lo que hay que añadir las deudas contraídas con el Fondo Monetario Internacional -FMI-y del combustible financiado que recibe de Venezuela. En cualquier caso, el país tiene ante sí ahora la oportunidad de seguir avanzando por una senda alejada ese populismo que tan malos resultados está dando en otras partes del continente.