Epidemia de indecisos en las presidenciales venezolanas
jueves 19 de julio de 2012, 23:50h
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y su rival de la oposición para las presidenciales de octubre, Henrique Capriles, han puesto el pié en el acelerador en estas primeras semanas de campaña venezolana. Mientras el primero opta por multitudinarias “concentraciones rojas” en los considerados bastiones del chavismo; el segundo, prefiere ir de “pueblo en pueblo” y “casa en casa”, acompañado de una creciente marea de seguidores.
Si bien todo apunta a una carrera electoral que transcurre con cierta normalidad, con sus respectivos baños de masas y en donde cada candidato va a buscar ventilar los “trapos sucios” del rival para debilitar la imagen del oponente, lo cierto es que la guerra de encuestas que se libra de cara a las generales venezolanas, no deja de ser curiosa, por los diversos y llamativos resultados que muestra la una de las otras, que no reflejan aún un matriz de opinión clara frente a la cita del 7 de octubre.
Mientras unos sondeos marcan una brecha entre Chávez y Capriles de un 15,3 a un 17% a favor del mandatario,- números más acordes a la del 33% presentada por una entidad oficialista-, otras llegan a reducirlas a un 6 a 3%, rozando casi el empate, por lo que los venezolanos de a pié se encuentran en un limbo en donde no saben con certeza a quién creer.
El único dato en el que las encuestadoras coinciden es que cerca del 20% de los electores no tiene ni idea de por quién votará en estas elecciones, lo que explicaría este arco iris de encuestas.
No obstante no podemos dejarnos de preguntar, cómo un país como Venezuela que presenta tantos problemas a escala institucional y social, agudizados en los últimos 13 años, haya un índice de indecisos tan profundo. Simplemente es tan incomprensible como inadmisible.
Aún queda carrera electoral para rato antes de la convocatoria de octubre, por lo que confiamos que de cara a las próximas semanas y a medida que se acerque la fecha, las encuestas comiencen a mostrar una dirección más consistente y un pulso más palpable de la opinión pública venezolana. De lo contrario no quedará otra que especular y predecir lo que ocurrirá en las urnas.