www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

La cantera de ETA goza de buena salud

domingo 09 de mayo de 2010, 01:37h
En la misma semana en que quedaba visto para sentencia el juicio contra los terroristas que atentaron contra la T-4 del madrileño aeropuerto de Barajas durante la última tregua trampa de ETA, eran detenidos en Francia cuatro miembros de SEGI -una de las marcas juveniles de la banda terrorista- contra los que pesaba orden de busca y captura. Es posible que su intención fuese la de tomar el testigo de los últimos miembros de ETA que poco a poco han ido pasando a disposición de la justicia durante los últimos tiempos, fruto del buen hacer de las fuerzas de seguridad, de la cooperación policial entre Francia y España por un lado, y de la ineptitud de los propios terroristas por otro.


Dicho lo cual, la fragilidad intelectual de los cachorros de ETA no debe ocultar el hecho contrastado de que cada vez que uno es detenido, siempre hay otro que ocupa su lugar. Es verdad que cada vez les cuesta más cubrir las vacantes y que quienes lo hacen no son precisamente lo mejor de cada casa. Pero no es menos cierto que una buena parte de la sociedad vasca, la nacionalista, sigue siendo reacia a exponer y denunciar sin ambages a ETA y su mundo; y eso es precisamente lo que la mantiene viva. Cada vez que un terrorista denuncia presuntas torturas o malos tratos, ahí está alguien del PNV para creerle a pies juntillas. Ese mismo PNV al que tanto le cuesta alegrarse con las detenciones de terroristas y que sigue defendiendo que las marcas electorales de ETA sigan campando a sus anchas por la vida política vasca. Es aquí donde debe librarse una de las batallas más importantes contra el terrorismo; en el momento en que esa parte de la sociedad vasca deje de hacer la vista gorda con los que matan, éstos se verán abocados al fracaso, porque sin ese apoyo no son nada.


Mientras, el semillero de ETA seguirá vivo, y eso es preocupante. Por más que en los batzokis se siga echando la partida como si tal cosa cada vez que ETA mata a alguien. Y por más que los últimos movimientos judiciales -como el acercamiento de Otegui a una cárcel próxima a Euskadi o la puesta en libertad de un Díaz Usabiaga, más interesado en seguir delinquiendo que en cuidar a su madre- hagan sospechar que a lo mejor las dudas de Mayor Oreja sobre presuntos contactos con la banda terrorista no andaban tan desencaminadas.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios