Este lunes se han producido dos noticias que nos hablan de crecimiento, las dos muy negativas. Nos pillan lejos, o al menos eso parece por el momento. Pero no, nos tocan más cerca de lo que cabe pensar.
Comencemos por la noticia más lejana.
Japón. Es un caso muy interesante. Una economía que fue víctima de un boom inmobiliario e industrial, financiado por una burbuja de crédito. Japón ha escapado del ajuste monetario y fiscal y se ha metido en un nadir de crecimiento nulo del que, muy tímidamente, estaba empezando a salir antes de la catástrofe de Fukushima.
Los últimos datos de crecimiento son peores de lo esperado. El
PIB ha crecido tres décimas en el tercer trimestre, cuando se esperaba que las labores de reconstrucción llevasen al crecimiento al 0,6 por ciento. “No obstante”, señala
Markit en una nota al respecto, “parece que cualquier impacto proveniente de la reconstrucción está siendo contrarrestada por la caída de las exportaciones”, lastradas por un yen fuerte y la caída de la demanda exterior. El trimestre pasado, el crecimiento fue del 1,2 por ciento.
La segunda muestra hace referencia a un país de la unión monetaria europea,
Grecia. Según los últimos datos ofrecidos por el servicio nacional de estadísticas (que está intervenido por Eurostat después de mentir sistemáticamente), muestran que el ratio de decrecimiento cayó un 6,2 por ciento interanual. La recesión no sólo continúa, sino que sigue siendo muy importante.
La buena noticia, por buscar una, es que la tasa de decrecimiento es cada vez menor. De un -7,4 por ciento interanual en el último trimestre del pasado año, al -6,5 por ciento en el primero de este año, y las tres décimas de alivio en el segundo. No sólo ha mejorado, sino que ocurre lo contrario que en Japón. En Grecia el dato ha sorprendido positivamente a los analistas, que esperaban un decrecimiento del 7,0 por ciento.
Pero en términos reales, la economía de Grecia está en el tamaño de 2003. Es decir, la pasada ha sido una
década perdida para el país heleno. El PIB ha caído un 16 por ciento desde mediados de 2008, cuando se alcanzó el máximo de la producción nacional. Los datos de PMI de julio, elaborados por Markit, muestraque la producción en el primer mes del tercer trimestre será también negativa. Aunque el ritmo al que se contrae la economía helena sea cada vez menor, seguirá contrayéndose durante un tiempo. El nuevo gobierno, liderado por AntonisSamaras, dice que Grecia volverá al crecimiento en algún punto del año que viene.
La década perdida de Grecia lleva camino de convertirse en década y media.