
Algunos medios próximos al PSOE han empezado a mostrar inquietud por lo que perciben como errores continuados del Gobierno en el arranque de esta Legislatura. Estos medios, que se han expresado en privado y en determinados comentarios periodísticos, creen que la crisis de la oposición del PP ha llevado, paradójicamente, a una falta de tensión en el Ejecutivo y en su presidente.
Los casos de la desastrosa gestión de la crisis del aceite de girasol, así como las contradicciones en el trasvase a Barcelona, junto a la pasividad en asuntos sensibles como la ofensiva lingüística de los nacionalistas demuestran que el nuevo Gobierno aparece bastante perdido.
Errores también en Defensa, con órdenes rectificadas sobre el uso de Internet, además de pasividad y temor en el caso del secuestro pirata de Somalia se añaden a esta impresión de desgobierno. Sin contar que, mientras crece la preocupación por la crisis económica, también lo hace el sentimiento de que el Gobierno está haciendo bien poco para afrontarla.
La alerta, aún bastante oculta, se ha agudizad por la actuación de Zapatero en el "59 segundos" de La1, donde se mostró ajeno a la autocrítica, además de disponer de un espacio totalmente cómodo para su triunfo personal, con unos periodistas obligados por el formato del programa a ejercer casi como espectadores. Un presidente, en fin, que anunció que, tras la victoria, inmediatamente tendría reuniones con sectores políticos y sindicales para acuerdos de urgencia ante la crisi, y aún no ha hecho ni lo uno ni lo otro.
Estos sectores socialistas se alegran de la situación del PP, pero no entienden que el Gobierno se haya dejado llevar hasta tal punto por la
complacencia. "Sin oposición, parece que tampoco hay Gobierno", se señala en esos sectores más concienciados del socialismo.