Cómo un encuentro formal puede derivar en un “todos contra todos” sirve para dar forma a “Un dios salvaje”, una historia de Yasmina Reza cargada de emociones contrapuestas. En vísperas del estreno de la obra, este martes, la directora Tamzin Townsend, junto a un elenco de lujo, encabezado por Maribel Verdú y Aitana Sánchez-Gijón, ha definido el texto de Reza como “una obra muy cruel".

Donde lo pequeño se hace grande, “Un dios salvaje” desdibuja la realidad para transmitir que nada es lo que parece. Maribel Verdú afirma que su personaje “saca sus demonios y miserias”, pero sin perder la idea “de lo políticamente correcto”, mientras para Aitana Sánchez-Gijón detrás de su personaje, a pesar de aparentar ser moralmente superior al resto, “hay una persona muy retorcida”.
Para dilucidar cómo cualquiera puede desarrollar una actitud violenta, la directora Tamzin Townsend cree que Reza quiso transmitir “la histeria y lo salvaje” de cada uno de los cuatro personajes por igual. Un detalle que a juicio de Pere Ponce forma parte de “un proceso de infantilización de los cuatro”.
La inmediatez, esencialMaribel, que regresa al teatro tras cuatro años de ausencia, deja claro que no lo hace porque no tenga en qué entretenerse. “Volver porque me aburro significaría que maltrato al teatro, y la realidad es que me apasiona”, admite la actriz. Lo mismo opina Aitana: “Ningún medio me hace más actriz que otro, aunque no hay duda de que trabajar en teatro te permite vivir la peripecia del personaje del tirón”.
El realismo que aporta la escena teatral no pasa desapercibido para las actrices, para quienes “es el presente más absoluto”. Es precisamente su singularidad lo que lo diferencia de lo “artificioso” del cine, admite Sánchez-Gijón.

En declaraciones a EL IMPARCIAL, Maribel ha destacado la precisión del texto de Yasmina, y ha matizado que, a pesar de que “se puede hacer malabares y que sea teatro”, siempre que se cuente con buenos actores, “puedes recitar la guía de teléfonos de la A a la Z y estar también creando arte”. A lo que Aitana, su colega de función, añadió que “un actor siempre tiene la capacidad de transformar el material que tiene en algo extraordinario”.