A la opinión pública llegan muy pocos casos de negligencias, pero la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias tiene más de 400 denuncias en los tribunales sólo en 2009. Su presidenta dice que “se nota porque el médico se suele esconder, no da la cara, oculta documentación y falsifica pruebas”. Luego está el problema de los que ganan un juicio por negligencia médica, como el caso de Jesús Herrero, y no saben cuándo van a cobrar la indemnización.
En España se producen decenas de miles de accidentes cada año como consecuencia de una
mala praxis médica o un
mal funcionamiento sanitario. A la opinión pública sólo llega una pequeña parte de estas
negligencias sanitarias, por lo que se desconoce el número exacto de afectados.
La presidenta de la
Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (AVINESA),
María Antonia Moral, ha afirmado a EL IMPARCIAL que ellos reciben una media de 20 ó 25 llamadas diarias, “aunque eso no quiere decir que todas sean negligencias”. Matiza que siempre tienen que explicar que “si a uno no le atienden bien en un hospital, eso no es una negligencia médica”, aun así, destaca, “en lo que llevamos de año, tenemos metidas en los tribunales más de 400 denuncias por negligencias médicas”.

Moral indica que detectar una negligencia no es algo que pueda hacer cualquiera, pero todo empieza con la sospecha del paciente y con la actitud del sanitario: “Se nota porque cuando hay una negligencia el médico se suele esconder, no da la cara, oculta documentación y falsifica pruebas”.
En este punto,
AVINESA lo primero que hace es ponerse en contacto “con un perito médico y con un abogado experto en derecho sanitario. Inmediatamente, el médico nos dice si ha habido o no negligencia médica”.
Caso de Jesús Herrero GonzálezUn ejemplo de negligencia médica es el de Jesús Herrero González, que se ve agravado con que después de ganar el juicio no saben cuándo van a cobrar la indemnización. El caso empezó cuando hace cuatro años su hermano lo llevó a las 00:30 horas al Hospital Gregorio Marañón de Madrid aquejado de fiebre y una fuerte gastroenteritis.
Su hermano, Ignacio, nos cuenta que “no le hicieron ninguna prueba, sólo le dieron suero. Por la mañana, a las 8:00 horas, una doctora les dice que se lo lleven a casa y que beba mucho líquido. En el informe escribe que duda de el por qué de la fiebre”.
“Jesús era fuerte de constitución y aguantó, pero a las pocas horas se empezó a hinchar”, explica Ignacio emocionándose. Por la tarde del día siguiente lo llevaron al Hospital 12 de Octubre, también en Madrid. Allí, un doctor les dice que “por qué llevan a esa persona tan mal tan tarde”. El médico les dijo que Jesús Herrero lo que tenía era una peritonitis y que toda la fosa séptica estaba totalmente infectada. Jesús moría poco después. Tenía 42 años.
El hermano nos explica que cuando nos metemos en pleitos, tras el asesoramiento de AVINESA, les dicen que la vida de su hermano vale 96.000 euros. “Lo que pasa ahora –cuenta Ignacio– es que nos llama el abogado para decirnos que ha hablado con los letrados de la aseguradora del hospital y que si queremos cobrar antes, después de años de juicios, tenemos que meternos en otro pleito que nos cuesta otros 6.000 euros, que si no ‘ya nos pagarán’”.
La presidenta de AVINESA explica que en la asociaciación siempre recomiendan que si se ha ganado el juicio, pero no han quedado satisfechos, además hay que abrir un expediente disciplinario.
Resarcimiento: dinero y expediente
En este sentido, el resarcimiento de un paciente víctima de una negligencia no viene sólo cuando un juez ha reconocido ya el delito y ha fijado una indemnización. “Si te has quedado en una silla de rueda el dinero puede aliviarte, pero si ha habido una muerte, obviamente no”, apunta María Antonia Moral.
Añade que “cuando hay una negligencia con resultado de muerte, el 85 por ciento de las familias, casi siempre, no quieren sólo la indemnización económica y piden que se abra un expediente disciplinario contra el médico”. Deja claro que “como se suele decir, aquí quien la hace la paga”.
María Antonia Moral pone como ejemplo lo que está pasando actualmente en el Hospital de Llerena (Extremadura), en el que “hay un médico que está haciendo auténticas barbaridades y lo ha denunciado una doctora que ha dado la cara, esto no es como lo de Leganés en donde había denuncias anónimas, lo ha sacado a la luz una profesional sanitaria”.
Ginecólogía y Traumatología, los que más quejas generanEl campo en el que suele haber más reclamaciones es en “el de Ginecología, en temas de partos hay muchísimos problemas, y en Traumatología, donde estamos encontrando que hay médicos que están operando de manera excesiva de prótesis de rodillas y cadera, que a veces no hacen falta”.
La presidenta de AVINESA denuncia “que hay médicos que se están lucrando con cuestiones ortopédicas, ya que mandan a determinados centros especializados a comprar material de ortopedia a pacientes que no lo necesitan”.
Sobre las críticas que recibe la Sanidad de la Comunidad de Mádrid (la que más denuncias recibe), Moral nos apunta que “en un reciente estudio hemos comparado la sanidad madrileña con la belga y la de aquí gana en calidad”.
Además, explica que “la sanidad de Madrid es la que más denuncias recibe porque también es la que más servicio presta, el volumen en la capital es enorme y está aguantando una presión asistencial de otras comunidades muy importante”. Pone como ejemplo de mala sanidad a Castilla La Mancha, “una comunidad de la que Madrid recibe muchos pacientes porque no la quieren”.
Sobre AVINESALa Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (AVINESA) es una asociación sin ánimo de lucro fundada y constituida única y exclusivamente por las víctimas o los familiares de las víctimas que han sufrido una negligencia sanitaria. Su función principal es asesorar a todas aquellas personas que consideran que han sido víctimas de una negligencia médica.
Su presidenta dice que no les mueve ningún partido político, “si tenemos que denunciar al PP lo hacemos, como si tengo que denunciar a la Comunidad Extremeña o a la Gallega, me da igual porque aquí lo importante son los pacientes”.
Su ámbito de actuación territorial se constituyó inicialmente abarcando el territorio nacional, siendo recientemente ampliado al conjunto de la Unión Europea como consecuencia de su incorporación a la FEDOM ( Federación Europea de Asociaciones para la Defensa de los Daños Médicos), con sede en Bruselas.